Avanza el saneamiento ambiental del Arroyo Morón con enfoque comunitario y de bajo impacto

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El Comité de Cuenca del Río Reconquista (COMIREC) puso en marcha un plan integral de recuperación de un tramo de 3,5 kilómetros del Arroyo Morón, con el objetivo de mejorar la calidad del agua, recuperar sus márgenes y prevenir anegamientos.

La estrategia se centra en intervenciones manuales, control de especies invasoras y una gestión responsable de residuos, priorizando la protección de la biodiversidad y la participación vecinal. Bajo la coordinación de COMIREC, el proyecto articula el trabajo de la empresa ejecutora EVA SA, municipios, organizaciones ambientales —como Isla Verde— y la comunidad local.

El arroyo, afectado durante décadas por acumulación de basura, sedimentos y vegetación exótica, representa un desafío ambiental y sanitario para la región. Por ello, el plan enfatiza una metodología de bajo impacto: uso limitado de maquinaria, limpieza manual del cauce, poda selectiva y clasificación en origen de los residuos recuperados.

El saneamiento del Arroyo Morón busca resultados concretos y medibles: recuperar su capacidad hidráulica para prevenir anegamientos, reducir la proliferación de insectos y roedores, mejorar el paisaje y revalorizar el entorno como espacio de encuentro, y favorecer la recuperación de hábitats naturales y biodiversidad ribereña. Además, se apunta a fortalecer la conciencia ambiental de la comunidad, involucrando a los vecinos en el cuidado del espacio recuperado.

La limpieza manual del cauce constituye la columna vertebral del operativo. Se extraen residuos de todo tipo —orgánicos, inorgánicos, chatarra y objetos voluminosos— tanto en superficie como sumergidos. Paralelamente, se lleva a cabo un desmalezado mixto (manual y mecánico) para retirar la vegetación no deseada en ambas orillas.

La prioridad es erradicar especies exóticas invasoras, como acacia negra, ligustro y ligustrina, que alteran el ecosistema, modifican la estructura natural de las orillas y obstaculizan el flujo del agua. La poda se realiza de manera selectiva y controlada, limitándose a ramas o ejemplares caídos que interfieren en el curso, para no comprometer la cobertura vegetal nativa que protege las márgenes.

Gestión de residuos y recuperación de materiales

Uno de los aspectos más cuidados del plan es el manejo de los residuos. En el propio lugar de trabajo, los materiales se clasifican para facilitar la recuperación de plásticos, vidrios y metales reciclables. Los restos vegetales se gestionan según la normativa vigente, evitando su acumulación en la zona y coordinando su disposición final con los municipios involucrados.

La experiencia demuestra que es posible equilibrar la necesidad de obras hidráulicas con la obligación de proteger el ambiente. El trabajo conjunto de autoridades, especialistas y organizaciones ambientalistas en este proyecto es un ejemplo de gestión integral y sostenible de un curso de agua urbano.

Con esta intervención, se busca restablecer el flujo natural del curso de agua, reducir riesgos de enfermedades y revalorizar el entorno como espacio de recreación y hábitat para la fauna nativa.