Campo Grande será sede de la COP15 sobre especies migratorias: alertas por el deterioro global de la biodiversidad
Entre el 23 y el 29 de marzo, la ciudad de Campo Grande será el escenario de la COP15 de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres, uno de los principales encuentros internacionales enfocados en la protección de la fauna y la biodiversidad.
La conferencia reunirá a gobiernos, científicos, organizaciones ambientales y comunidades locales con el objetivo de debatir y acordar nuevas estrategias de cooperación internacional para la conservación de especies migratorias. Se trata de animales que recorren grandes distancias —cruzando fronteras y continentes— a lo largo de sus ciclos de vida, como aves, mamíferos marinos, peces y grandes mamíferos terrestres.
En este contexto, las decisiones que se adopten durante la COP15 podrían traducirse en la incorporación de nuevas especies a los listados de protección internacional, el diseño de planes de acción específicos y la implementación de medidas para mitigar amenazas globales como la sobreexplotación, la pérdida de hábitat, la contaminación o el impacto de infraestructuras.
Una agenda amplia y desafíos crecientes
Con cerca de 100 temas en discusión, la COP15 abordará una agenda diversa que refleja la complejidad de los desafíos que enfrentan las especies migratorias a nivel global. Entre los principales ejes se destacan:
-
Impactos de la minería en aguas profundas
-
Captura ilegal o insostenible de fauna silvestre
-
Captura incidental en pesquerías (bycatch)
-
Fragmentación de hábitats y corredores migratorios
-
Contaminación marina (ruido, luz y residuos)
-
Efectos de infraestructuras y energías renovables sobre rutas migratorias
-
Declive de insectos y consecuencias del cambio climático
Además, se evaluará la posible inclusión de 42 nuevas especies en los apéndices de protección de la convención, lo que implicaría mayores compromisos internacionales para su conservación.
Informes que encienden señales de alerta
En la antesala del encuentro, se difundió una actualización del informe sobre el estado de las especies migratorias, que servirá como base científica para las discusiones. Los datos reflejan una situación preocupante:
-
El 49% de las poblaciones de especies protegidas por la convención está en declive, cinco puntos más que en 2024.
-
El 24% enfrenta riesgo de extinción.
-
Al menos 26 especies han sido reclasificadas en categorías de mayor riesgo.
No obstante, el informe también señala avances, como una mejor identificación de rutas migratorias y hábitats críticos, así como algunos casos exitosos de recuperación gracias a la cooperación entre países.
En paralelo, se presentó el Informe Global sobre la Evaluación de los Peces Migratorios de Agua Dulce, que identifica 325 especies que requieren acciones urgentes de conservación a nivel internacional. Entre las principales amenazas figuran la construcción de presas, la fragmentación de hábitats, la contaminación, la sobrepesca y el cambio climático.
Uno de los datos más alarmantes es que las poblaciones de peces migratorios de agua dulce han disminuido cerca de un 81% desde 1970, lo que las posiciona entre los grupos de fauna más amenazados del planeta. Dado que muchas de estas especies dependen de cuencas compartidas entre varios países, su preservación exige una gestión coordinada de los sistemas fluviales como redes interconectadas.
Un punto de inflexión para la cooperación internacional
La COP15 de la CMS se presenta como una instancia clave para fortalecer la gobernanza global en materia de biodiversidad. En un contexto de creciente presión sobre los ecosistemas, el desafío será traducir el diagnóstico científico en decisiones concretas que permitan revertir las tendencias negativas y garantizar la supervivencia de las especies migratorias en el largo plazo.