Caputo promete una nueva licitación de tubos y busca descomprimir la tensión con Techint

Luis Caputo

El ministro defendió la adjudicación a un proveedor extranjero, comparó costos con el gasoducto Perito Moreno y envió una señal política a Techint y al mercado: habrá “segunda vuelta” bajo reglas de competencia y con expectativa de mayor participación local.

La disputa por los tubos de acero del gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro sumó este lunes una definición política y económica clave. En una entrevista con Radio Mitre, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que “dentro de dos meses va a haber una nueva licitación de caños” y buscó bajar la tensión generada tras el proceso anterior, que dejó afuera a Techint y derivó en una fuerte controversia pública.

En diálogo con Eduardo Feinmann, en el programa Alguien tiene que decirlo, Caputo ensayó un mensaje de equilibrio: defendió la adjudicación previa a la empresa india Welspun, pero al mismo tiempo abrió la puerta a una nueva compulsa que funcione como señal política hacia la industria local. “Techint es una superempresa que está en condiciones de ganar cualquier licitación”, afirmó, y aclaró que el conflicto no debe leerse como un enfrentamiento personal. “No es una guerra con nadie en particular”, subrayó.

El ministro buscó encuadrar la discusión en términos de modelo económico. Para justificar la decisión del Gobierno de avalar una oferta extranjera, puso el foco en los costos y en el rol del Estado. Comparó el precio de los tubos del gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner), que “salió 4.000 dólares la tonelada”, con el resultado de la licitación reciente, donde —según detalló— “salió 1.400 dólares” y, además, “lo paga el sector privado”.

El telón de fondo es la compra de tubos para un ducto de aproximadamente 500 kilómetros, licitado por el consorcio Southern Energy —integrado por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG—, una obra estratégica para conectar la producción de gas no convencional de Vaca Muerta con la costa rionegrina, en el marco de los proyectos de exportación de GNL. De acuerdo con La Nación, la oferta ganadora se impuso sobre más de una decena de competidores internacionales.

Por ahora, el anuncio de una nueva licitación quedó planteado como una definición política en una entrevista radial. No se difundieron aún pliegos, especificaciones técnicas, volúmenes ni un cronograma formal. Sin embargo, el mensaje ya opera como señal al mercado: habrá otra compra en el corto plazo y el Gobierno pretende presentarla como una “segunda vuelta” bajo reglas de competencia.

En ese equilibrio entre ortodoxia fiscal, apertura comercial y presión política de los grandes jugadores industriales, Caputo dejó una frase que sintetiza la estrategia oficial: el Ejecutivo no cerrará la puerta a proveedores extranjeros, pero espera que, en un escenario competitivo, las empresas argentinas puedan imponerse. “Ojalá”, dijo el ministro, dejando abierta una disputa que combina negocios, política industrial y poder económico en el corazón del desarrollo energético argentino.