Día Internacional de Cero Desechos: el desafío de transformar los residuos en recursos
Según la Organización de las Naciones Unidas, cada año se generan más de 2.000 millones de toneladas de residuos urbanos a nivel global. Cuando estos no son gestionados adecuadamente, pueden provocar contaminación, degradar ecosistemas y contribuir al cambio climático, una problemática que se vuelve cada vez más urgente.
En este marco, el Día Internacional de Cero Desechos, impulsado por la ONU, pone el foco en la necesidad de reducir la generación de residuos y avanzar hacia modelos de producción y consumo más sostenibles. La gestión de residuos está directamente vinculada a la llamada “triple crisis planetaria”: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación, tres dimensiones interconectadas que configuran uno de los principales desafíos ambientales de la actualidad.
Los basurales y vertederos son una de las principales fuentes de impacto. Allí se generan emisiones de metano, un gas de efecto invernadero con alto potencial de calentamiento global, mientras que la dispersión de residuos afecta la biodiversidad y contamina suelos, agua y aire. A esto se suma la liberación de microplásticos y compuestos químicos que profundizan el deterioro ambiental.
Frente a este escenario, cobra relevancia la prevención en la generación de residuos y su valorización a través de la reutilización, el reciclado, el compostaje y el coprocesamiento, una práctica que permite utilizar residuos como fuente de energía en procesos industriales. Este enfoque implica actuar en todo el ciclo de vida de los productos, desde el diseño hasta su disposición final, incorporando criterios de eficiencia y recuperación de materiales.
En línea con estos principios, Grupo Arcor definió una meta ambiciosa: lograr que el 100% de sus operaciones industriales sean “basura cero”, evitando que sus residuos terminen en rellenos sanitarios. Para ello, desde 2017 impulsa un programa corporativo orientado a gestionar y valorizar los descartes de sus procesos productivos.
Al cierre de 2025, la compañía alcanzó la valorización del 97% de sus residuos y logró que 35 de sus 53 plantas cumplan con el objetivo de “basura cero”. El resto de los sitios operativos se encamina a lograrlo en 2026.
Entre las iniciativas implementadas se destacan soluciones de economía circular que permiten transformar residuos en nuevos recursos. Por ejemplo, subproductos orgánicos pueden reutilizarse como insumos para alimentación animal, mientras que residuos de procesos industriales se convierten en mejoradores de suelo. Asimismo, los residuos sólidos urbanos generados en planta son segregados y destinados a coprocesamiento en la industria cementera, donde se utilizan como fuente de energía.
La innovación también cumple un rol clave. En algunos casos, se desarrollaron tecnologías específicas para recuperar productos fuera de especificación —como caramelos— y transformarlos en nuevos insumos, reduciendo el desperdicio y optimizando el uso de recursos.
“Avanzar hacia el modelo de cero desechos implica repensar la forma en que producimos y consumimos, incorporando una mirada de ciclo de vida que priorice la prevención, la eficiencia y la valorización de materiales. En Arcor trabajamos para integrar estos principios en toda nuestra operación y cadena de valor”, señaló Bárbara Bradford, Gerente Corporativo de Sustentabilidad.
Desde la compañía destacan que el camino hacia el “cero desechos” es un desafío colectivo que requiere el compromiso de toda la cadena de valor, incluyendo proveedores y aliados estratégicos. En este sentido, la mejora continua y la innovación se consolidan como herramientas fundamentales para avanzar hacia sistemas productivos más eficientes, resilientes y sostenibles.