Día Nacional de los Glaciares: custodios estratégicos del agua y eje de un debate clave

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Cada 15 de febrero se conmemora en la Argentina el Día Nacional de los Glaciares, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia ambiental, científica y estratégica de estas reservas naturales de agua dulce, fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas y el desarrollo productivo de amplias regiones del país.

La Argentina alberga una de las mayores reservas de hielo de América del Sur, distribuidas a lo largo de la Cordillera de los Andes. Uno de los ejemplos más emblemáticos es el Glaciar Perito Moreno, ubicado en el Parque Nacional Los Glaciares, símbolo del patrimonio natural argentino y atractivo turístico de relevancia internacional.

Los glaciares cumplen una función esencial como reguladores hídricos: almacenan agua en forma de hielo durante el invierno y la liberan gradualmente en épocas de menor precipitación. De esta manera, abastecen ríos y cuencas que sostienen el consumo humano, la producción agropecuaria, la generación hidroeléctrica y múltiples actividades económicas.

En un contexto de cambio climático y retroceso de masas de hielo en distintas regiones del mundo, su preservación adquiere aún mayor relevancia. En la Argentina, el monitoreo científico es llevado adelante, entre otros organismos, por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), responsable del Inventario Nacional de Glaciares, herramienta clave para la planificación ambiental y territorial.

El debate sobre la Ley de Glaciares

La protección de estos ecosistemas está regulada por la Ley 26.639, sancionada en 2010, que establece presupuestos mínimos para su preservación y prohíbe actividades que puedan afectarlos o dañar el ambiente periglacial.

En los últimos años, sin embargo, se reactivó la discusión en torno a posibles modificaciones o adecuaciones de la norma. Desde algunos sectores productivos y provincias cordilleranas se plantea la necesidad de revisar determinados aspectos técnicos y criterios de aplicación, con el argumento de brindar mayor previsibilidad jurídica y compatibilizar el desarrollo de actividades como la minería con estándares ambientales claros.

Por otro lado, organizaciones ambientales y parte de la comunidad científica advierten que cualquier cambio podría debilitar el esquema de protección vigente y generar riesgos para reservas estratégicas de agua dulce, especialmente en un escenario de mayor estrés hídrico.

El debate legislativo gira en torno a la definición de ambiente periglacial, los alcances de las restricciones y el equilibrio entre protección ambiental y desarrollo económico. Se trata de una discusión compleja que involucra competencias federales, intereses provinciales y compromisos internacionales en materia de cambio climático.

En este marco, el Día Nacional de los Glaciares no solo pone en valor la riqueza natural del país, sino que también invita a un diálogo informado y responsable sobre cómo preservar estos ecosistemas estratégicos, garantizando al mismo tiempo un desarrollo sostenible y de largo plazo para las regiones andinas.