Emergencia ambiental en la Patagonia por incendios forestales

Incendios Forestales

La temporada de incendios forestales en la Patagonia comenzó con un escenario crítico, marcado por múltiples focos activos, un despliegue masivo de brigadistas y medios aéreos, y evacuaciones preventivas en zonas habitadas y turísticas. Las provincias más afectadas son Chubut y Santa Cruz, donde las autoridades activaron protocolos de emergencia ante el avance del fuego en áreas de alto valor ambiental y social.

El foco más grave se registra en la localidad de El Hoyo, en la zona de Puerto Patriada, donde ya se confirmaron más de 1.800 hectáreas afectadas. Al menos diez viviendas resultaron comprometidas y sus habitantes debieron ser reubicados. Por el avance de las llamas y como medida preventiva, más de 700 personas fueron evacuadas en Puerto Patriada y en un sector de Epuyén, mientras que el número de turistas evacuados en el área supera los 3.000.

En paralelo, el incendio en el Parque Nacional Los Alerces continúa activo y genera una fuerte preocupación ambiental. El fuego afecta el área de Lago Menéndez y avanzó hacia el sur por la margen oeste del espejo de agua, dentro de una de las áreas protegidas más emblemáticas del país. En el lugar trabajan más de 50 personas, con apoyo de tres medios aéreos y la articulación de Parques Nacionales, brigadistas provinciales y bomberos. Las autoridades advirtieron que el avance del fuego es intenso y que, por las condiciones climáticas y del terreno, existen pocas probabilidades de una reducción significativa en el corto plazo.

Un combate desigual contra el fuego

Desde comienzos de la semana, los equipos de emergencia operan en condiciones adversas. El jefe de Bomberos Voluntarios de El Bolsón calificó la situación en Puerto Patriada como “muy compleja” y confirmó que el cerro Pirque se encuentra completamente tomado por el fuego. Este miércoles por la mañana partieron nuevas dotaciones para reforzar el operativo, que incluye cuatro aviones hidrantes, un helicóptero, brigadistas del SPLIF, personal de Parques Nacionales y bomberos voluntarios de distintas localidades.

Las condiciones meteorológicas, sumadas a la sequía y a la acumulación de material vegetal seco, dificultan las tareas de control y exponen la vulnerabilidad de los ecosistemas andino-patagónicos frente a eventos extremos cada vez más frecuentes.

Incendios intencionales y reclamo de penas más duras

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, confirmó en conferencia de prensa que el incendio en Puerto Patriada fue intencional. Según explicó, el foco se inició en un lugar y en un horario estratégicos, con presencia de familias y turistas, y con el riesgo adicional de que el fuego bloqueara el único camino de salida de la zona. El mandatario señaló que recibió la confirmación oficial del fiscal a cargo de la investigación.

“Van a terminar presos”, afirmó Torres, y reclamó penas más severas para quienes provocan incendios forestales. “Una persona que prende fuego y pone en riesgo a comunidades enteras no puede tener penas leves. Los vecinos saben lo que significa padecer estos ataques todos los años”, sostuvo.

En cuanto al estado general de los focos en la provincia, el gobernador detalló que el incendio de Cholila fue el primero en detectarse y ya está controlado, con hallazgo de material acelerante. El foco de El Turbio se encuentra contenido en un 90%, el de Lago Engaño fue controlado, mientras que continúan activos los incendios de Puerto Patriada y del Parque Nacional Los Alerces.

Impacto ambiental y alerta regional

Más allá de la emergencia inmediata, los incendios vuelven a poner en evidencia la fragilidad de los bosques patagónicos frente al cambio climático, la presión humana y los actos intencionales. La pérdida de miles de hectáreas de bosque nativo, la afectación de viviendas y la evacuación de comunidades enteras refuerzan el debate sobre la prevención, el control territorial y la necesidad de políticas ambientales más estrictas para proteger uno de los patrimonios naturales más valiosos del país.