GeoPark pone primera en Vaca Muerta y consolida su estrategia de crecimiento en shale
La estrategia de GeoPark en Vaca Muerta comienza a tomar forma tras completar con éxito la transición operativa de sus activos no convencionales en la Cuenca Neuquina. La compañía cerró 2025 consolidando su presencia en el shale argentino y definiendo una hoja de ruta enfocada en crecimiento gradual, eficiencia operativa y desarrollo de largo plazo.
Durante el cuarto trimestre de 2025, GeoPark finalizó el takeover de los bloques Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste, un proceso que se ejecutó sin incidentes y dentro de los plazos previstos. Este hito le permitió asumir el control pleno de las operaciones y comenzar a implementar su propio modelo de gestión en uno de los principales polos energéticos del país.
Producción inicial y potencial de mejora
En el último trimestre del año, la producción promedio alcanzó los 1.234 barriles equivalentes de petróleo por día, impulsada principalmente por el bloque Loma Jarillosa Este, operado en un 100% por GeoPark. Si bien se trata de volúmenes aún acotados, la compañía remarcó que este nivel inicial refleja un importante potencial de mejora, apalancado en intervenciones operativas y ajustes de infraestructura.
Desde la empresa destacaron que esta etapa inicial tiene como objetivo optimizar activos existentes antes de avanzar hacia desarrollos de mayor escala, minimizando riesgos técnicos y financieros.
Uno de los primeros focos de GeoPark tras asumir la operación fue mejorar el desempeño de los pozos en producción. En ese marco, la compañía completó con éxito las tareas de run-in-hole para tubing y sistemas de levantamiento artificial en los tres pozos del Pad 1020, logrando un incremento promedio del 25% en la producción de cada pozo.
Estos trabajos forman parte de una estrategia de bajo riesgo técnico, orientada a capturar valor en el corto plazo mientras se profundiza el conocimiento del reservorio, se estabiliza la operación y se generan las condiciones para un desarrollo más escalable en los próximos años.
Permisos ambientales y fortalecimiento local
En paralelo, GeoPark avanzó con la preparación del Estudio de Impacto Ambiental de Loma Jarillosa, junto con otros permisos regulatorios clave para acompañar el crecimiento de la actividad. Este proceso resulta determinante para habilitar futuras campañas de perforación y dotar de previsibilidad a los tiempos de ejecución, uno de los desafíos recurrentes en Vaca Muerta.
La consolidación de la estructura local fue otro pilar central de la estrategia. La compañía estableció una oficina operativa en la ciudad de Neuquén, que funciona como centro de ejecución y coordinación con contratistas, autoridades regulatorias y actores clave de la industria. Actualmente, cerca del 90% de los roles operativos están cubiertos por profesionales locales con experiencia en el shale neuquino.
Con la transición operativa concluida y los primeros resultados en marcha, GeoPark avanza en la construcción de una presencia sólida en Vaca Muerta. La compañía apuesta a un desarrollo progresivo, apoyado en eficiencia, conocimiento técnico y una fuerte integración local, con el objetivo de transformar estos activos en un vector de crecimiento sostenido dentro de su portafolio regional.