Incendios en Chubut: se reactivan focos en Los Alerces y gobernadores patagónicos reclaman una Ley de Emergencia Ígnea

Cholila

La situación de los incendios forestales en la provincia de Chubut continúa siendo crítica. En las últimas horas se reactivaron al menos tres focos en el Parque Nacional Los Alerces y en otras zonas cordilleranas, mientras que durante la noche del lunes el fuego rodeaba la localidad de Cholila y avanzaba en dirección a Esquel. Los siniestros ya arrasaron aproximadamente 35 mil hectáreas y, pese al trabajo de más de 500 brigadistas, las condiciones climáticas dificultan el control de las llamas.

Mediante un comunicado, vecinos autoconvocados de Cholila expresaron su preocupación por el avance del fuego y reclamaron un “acompañamiento real, recursos urgentes y presencia efectiva del Estado” para hacer frente a la emergencia. La comunidad local alertó sobre el impacto ambiental, social y económico que generan los incendios, así como sobre la necesidad de reforzar la asistencia a las zonas más afectadas.

La coordinadora y vocera del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de Chubut, Laura Mirantes, señaló que “todos los frentes que hacen a Cholila, Puerto Patriada, Villa Lago Rivadavia y el Parque en su totalidad están activos”. Asimismo, advirtió que, debido a la dirección del viento, “lo más preocupante es que el fuego se orienta hacia Esquel”, motivo por el cual el escenario es evaluado “minuto a minuto”.

En este contexto, los gobernadores de la Patagonia renovaron su pedido al Gobierno nacional para avanzar de manera urgente en una Ley de Emergencia Ígnea que permita fortalecer la prevención, el combate de incendios y la asistencia a las provincias afectadas. El reclamo apunta a garantizar mayores recursos, equipamiento, financiamiento sostenido y una coordinación federal más eficaz frente a eventos que, año tras año, generan pérdidas ambientales irreversibles y ponen en riesgo a las comunidades.

Mientras continúan las tareas de combate, la preocupación crece ante la persistencia de condiciones climáticas adversas y la magnitud del daño provocado por los incendios, que vuelven a poner en agenda la necesidad de políticas estructurales y respuestas de largo plazo para enfrentar la crisis ígnea en la región patagónica.