La CNV endurece las reglas de sustentabilidad para empresas bajo oferta pública

CNV

La Comisión Nacional de Valores (CNV) aprobó la Resolución General 1115/2026, una normativa que introduce nuevas exigencias de transparencia en materia ambiental, social y de gobierno corporativo para las empresas que operan en el mercado de capitales argentino. La medida actualiza el Régimen Informativo Periódico y busca alinear al país con los estándares internacionales de reporte en sustentabilidad.

Uno de los cambios centrales es la incorporación obligatoria de información sobre política ambiental y de sostenibilidad dentro de la Memoria Anual de las compañías que se encuentren bajo el Régimen de Oferta Pública. A partir de la entrada en vigencia de la normativa, el 2 de marzo de 2026, las emisoras deberán detallar sus políticas, acciones y riesgos ambientales, así como los principales indicadores de desempeño (KPIs) vinculados a estos temas.

La regulación introduce además el principio conocido como “cumplir o explicar”. Esto implica que, si una empresa considera que ciertos indicadores o métricas ambientales no son relevantes para su modelo de negocio, deberá justificar formalmente esa decisión ante el regulador y los inversores.

La resolución también eleva las exigencias en materia de integridad institucional y gobierno corporativo. Las compañías deberán presentar un reporte específico del Código de Gobierno Societario en un anexo separado, bajo la modalidad “aplica o explica”, con el objetivo de mejorar la transparencia y la rendición de cuentas ante el mercado.

No obstante, la normativa contempla excepciones para determinadas categorías de instrumentos y emisores, como las PyME CNV, las obligaciones negociables de corto plazo —de hasta 365 días— y los CEDEARs, entre otros.

El desafío para las empresas

Especialistas del sector consideran que la resolución marca un punto de inflexión en la relación entre sustentabilidad y financiamiento dentro del mercado de capitales argentino.

Para Natalia Carpio, socia cofundadora de CR Consultora en Sustentabilidad y board member de BS Capital Partners, el cambio regulatorio obliga a las compañías a profesionalizar sus sistemas de reporte.

“La nueva resolución marca un punto de quiebre. Las empresas que esperen al momento del cierre del ejercicio para ordenar su información se enfrentarán a un doble peligro: el riesgo regulatorio ante la CNV y el riesgo reputacional frente a un mercado que hoy exige trazabilidad dura”, advierte.

Según la especialista, el mercado financiero demanda cada vez más indicadores medibles y comparables, alineados con estándares internacionales como GRI o ISSB, y plenamente integrados a la estrategia empresarial.

En la misma línea, Iván Buffone, director de BS Capital Partners, señala que la nueva exigencia normativa puede convertirse en una herramienta clave para movilizar inversiones.

“La información ESG que ahora exige la CNV es exactamente la materia prima que observan los inversores institucionales y los organismos multilaterales al analizar riesgos y tomar decisiones de inversión”, explica.

Buffone sostiene que las empresas que logren medir correctamente su impacto y alinearlo con estándares globales podrán acceder a mejores condiciones de financiamiento, incluyendo esquemas como blended finance o la emisión de bonos temáticos vinculados a sostenibilidad.

Transparencia como ventaja competitiva

Con esta resolución, la CNV busca fortalecer la calidad de la información disponible para el mercado y acercar al sistema financiero argentino a las tendencias internacionales de inversión responsable.

Para las empresas, el desafío ya no será solo cumplir con una nueva exigencia regulatoria, sino transformar la transparencia en una herramienta estratégica que les permita mejorar su acceso al capital y potenciar su crecimiento en un contexto donde los criterios ambientales, sociales y de gobernanza ganan cada vez más peso en las decisiones de inversión.