Ley Yolanda: la Ciudad impulsa formación ambiental para fortalecer la gestión educativa

Ley Yolanda

La Ley N° 6.380, conocida como Ley Yolanda, constituye un hito en la historia ambiental argentina. Su nombre honra a Yolanda Ortiz, primera Secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Nación en 1973 y pionera en vincular el cuidado del ambiente con el diseño de políticas públicas. Su legado hoy se traduce en una herramienta clave: garantizar que todas las personas con responsabilidad pública reciban formación ambiental.

Desde el programa Ministerio Sustentable, se impulsa la implementación de la ley como un acto de responsabilidad política y social. En este marco, más de 150 auxiliares de escuelas de gestión estatal de la Ciudad participaron de capacitaciones que abordaron los principales desafíos de la agenda ambiental contemporánea: desarrollo sostenible, cambio climático, residuos, energía, biodiversidad, movilidad sustentable y derecho ambiental.

Capacitar para transformar

La formación no se limita a transmitir conceptos: busca crear agentes de cambio dentro de las instituciones educativas, capaces de incidir con acciones concretas en la comunidad. Un ejemplo central es la gestión de residuos. Hoy sabemos que el 50% de los desechos son orgánicos y el 40% reciclables. Con un tratamiento adecuado, el 90% de lo que tiramos podría recuperarse.

Gracias a la instalación de cestos duales en las escuelas y al trabajo de referentes ambientales, los auxiliares reciben herramientas para promover proyectos de consumo responsable, separación en origen y reducción de emisiones asociadas al transporte de residuos. En definitiva, se trata de transformar la gestión cotidiana en política climática aplicada.

El espíritu de la Ley Yolanda recupera una premisa fundamental: “No se cuida lo que no se ama y no se ama lo que no se conoce”. Bajo este enfoque, las capacitaciones articuladas con el Programa Escuelas Verdes buscan multiplicar la conciencia ambiental en la comunidad educativa.

La apuesta es política y cultural a la vez: formar ciudadanos y ciudadanas con mirada crítica y compromiso ambiental, capaces de exigir y ejercer políticas públicas que aseguren un futuro sostenible.

Una política con visión de futuro

El camino hacia una Ciudad más sustentable no se construye de un día para otro, sino con constancia, educación y compromiso. La implementación de la Ley Yolanda demuestra que la formación ambiental trasciende el plano técnico: es una decisión política de poner al ambiente en el centro de la gestión pública, de fortalecer la democracia con más conciencia ciudadana y de proyectar un desarrollo inclusivo, justo y sostenible.