YPF concretó su salida de diez yacimientos maduros en Santa Cruz: el traspaso queda en manos de la estatal Fomicruz
En una decisión clave para su estrategia de desinversión en áreas maduras, YPF transfirió oficialmente la operación de diez yacimientos convencionales ubicados en la provincia de Santa Cruz a la empresa estatal Fomicruz S.E., propiedad del gobierno provincial. La operación incluye también la cesión de la concesión de transporte asociada y el pago de un bono resarcitorio de US$ 200 millones por parte de la petrolera nacional.
El anuncio fue realizado durante una conferencia de prensa encabezada por el gobernador Claudio Vidal, ex secretario general del gremio petrolero local, junto con el ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez; el presidente de Fomicruz, Oscar Vera; y el secretario de Estado de Fiscalización y Control Ambiental Energético y Minero, Gastón Farías.
Según detalló el ministro Álvarez, el proceso tuvo varias etapas: el memorándum de entendimiento se firmó el 2 de abril, la cesión de áreas se rubricó el 2 de junio y, finalmente, el acto de escrituración se concretó el 19 de junio. El acuerdo representa un avance significativo en el plan de reestructuración de YPF, que busca salir de operaciones convencionales de baja rentabilidad para concentrarse en activos de mayor productividad, como Vaca Muerta.
Pasivos ambientales: el principal obstáculo destrabado por la provincia
Uno de los aspectos más complejos del traspaso fue el tratamiento de los pasivos ambientales acumulados en los yacimientos. Según Álvarez, este fue el motivo que impidió acuerdos previos con operadores privados. “YPF no pudo avanzar con empresas privadas por los pasivos ambientales. Desde Santa Cruz logramos destrabar ese punto clave”, aseguró el ministro.
El relevamiento de la situación ambiental estará a cargo del CONICET o la Universidad de Buenos Aires (UBA) y se extenderá durante seis meses. Posteriormente, YPF pondrá en marcha un plan de saneamiento de cinco años para remediar los impactos generados en las áreas cedidas.
Una apuesta por el control estatal y el desarrollo local
La decisión de que Fomicruz —empresa con participación provincial mayoritaria— asuma la operación de las áreas representa un cambio de enfoque: el Estado provincial toma control directo sobre recursos hidrocarburíferos estratégicos, con el objetivo de asegurar empleo, mantener la producción y tener una mayor injerencia en las decisiones.
Este movimiento refuerza el perfil productivo de Santa Cruz en el mapa energético nacional y sienta un precedente en la relación entre provincias productoras y grandes operadoras. La mirada del gobernador Vidal se alinea con una lógica de «soberanía energética provincial», en la que la generación de riqueza y empleo a partir de los recursos naturales se canalice directamente a través de empresas estatales.
Con este acuerdo, YPF continúa profundizando su salida del segmento convencional, y Santa Cruz asume un nuevo rol como operador energético, en un contexto de redefinición del mapa minero y petrolero argentino.