Alerta amarilla en el Río de la Plata por cianobacterias
Las autoridades ambientales de la provincia de Buenos Aires activaron una alerta amarilla (riesgo bajo) en Playa Palo Blanco, en Berisso, tras detectarse la presencia de cianobacterias en la costa del Río de la Plata. Si bien los niveles registrados no corresponden a una floración masiva, se observaron manchas verdosas y pequeñas rayas flotantes dispersas, que alteran la transparencia del agua y funcionan como una señal temprana de desequilibrio ambiental.
De acuerdo con la información oficial, a diferencia de lo que suele ocurrir en lagunas y espejos de agua cerrados, donde el fenómeno se presenta de manera uniforme, en la costa del estuario las cianobacterias aparecen de forma fragmentada, acumulándose en sectores puntuales según la dinámica del viento, las corrientes y la temperatura del agua.
Una advertencia ambiental que no debe subestimarse
La alerta amarilla tiene carácter preventivo y busca advertir a bañistas y deportistas náuticos sobre la conveniencia de evitar el contacto directo con el agua en las zonas donde se detecten estas concentraciones. Aunque el riesgo es bajo, la presencia de cianobacterias puede implicar efectos adversos para la salud humana y animal, especialmente ante exposiciones prolongadas o ingestión accidental.
Desde una mirada ambiental, estos episodios no son hechos aislados. La proliferación de cianobacterias suele estar asociada al exceso de nutrientes —principalmente nitrógeno y fósforo— provenientes de descargas cloacales, escorrentía agrícola e industrial, combinados con altas temperaturas y bajos niveles de renovación del agua, condiciones cada vez más frecuentes en el contexto del cambio climático.
Un fenómeno dinámico y monitoreado
Las autoridades señalaron que la situación puede modificarse rápidamente, ya que las cianobacterias responden de forma sensible a cambios en el clima y en la hidrodinámica del río. Por ese motivo, recomiendan observar el aspecto del agua antes de ingresar y respetar las indicaciones oficiales vigentes.
Más allá del impacto inmediato, la detección de cianobacterias en la costa del Río de la Plata vuelve a poner en agenda la necesidad de fortalecer el monitoreo ambiental, mejorar la gestión de efluentes y avanzar en políticas integrales de saneamiento de la cuenca. La alerta amarilla, en este sentido, no solo busca prevenir riesgos a corto plazo, sino también recordar que la salud del río está estrechamente ligada a la calidad de vida de las comunidades que lo habitan y disfrutan.