Argentina puso en marcha una actualización del Sistema de Etiquetado de Eficiencia Energética para electrodomésticos

Etiquetado

Con el objetivo de ofrecer información más clara, comparable y alineada con las tecnologías actuales. El nuevo esquema modifica la forma de clasificar los productos, pero no cambia su consumo energético real ni su impacto en la factura de electricidad: los equipos consumen lo mismo que antes, lo que se actualiza es la manera de comunicar esa eficiencia.

La principal novedad es la adopción de una escala unificada de la A a la G, que reemplaza a las antiguas categorías “Plus” (A+, A++ y A+++). Esta redefinición busca reflejar con mayor precisión los estándares actuales del mercado y evitar confusiones entre los consumidores. En términos simples, un producto que antes figuraba como A+++ puede ahora aparecer con una letra distinta, sin que eso signifique un menor rendimiento ni un mayor gasto de energía.

Más información para elegir mejor

La nueva etiqueta amplía su rol y se consolida como una herramienta integral de consulta. Entre sus innovaciones incorpora un Código QR, que permite acceder de forma inmediata a la ficha técnica completa del producto, y una banda central visual que detalla el consumo energético real —por año, hora o ciclo, según el electrodoméstico— facilitando comparaciones directas entre distintos modelos.

Además, por primera vez el etiquetado incorpora criterios vinculados a la reparabilidad, reciclabilidad, mantenimiento y disposición final de los equipos, promoviendo decisiones de compra más conscientes y alineadas con una mirada ambiental y de economía circular.

Qué representa cada letra en el consumo real

Dentro de la nueva escala, la categoría A representa el nivel más alto de eficiencia energética. En electrodomésticos como los equipos de lavado, las diferencias entre letras implican incrementos significativos en el consumo: un producto clasificado como B puede consumir, en promedio, un 20% más que uno A, mientras que uno C puede alcanzar hasta un 39% más, y así sucesivamente a medida que desciende la categoría.

Estas comparaciones se realizan siempre tomando como referencia a un equipo A y los valores son estimativos, ya que cada letra contempla un rango de consumo posible definido por la normativa vigente.

Tecnología y eficiencia: el rol de los fabricantes

En este nuevo contexto, Samsung acompaña la actualización del sistema de etiquetado con una amplia gama de productos desarrollados con foco en la eficiencia energética. A través de tecnologías aplicadas en múltiples categorías, la compañía ofrece soluciones alineadas con las nuevas exigencias del mercado y del etiquetado, promoviendo un uso más responsable de la energía a lo largo de toda la vida útil de los productos.

Controlar el consumo desde el celular

Más allá de la información que brinda la etiqueta, muchos electrodomésticos Samsung pueden conectarse a la aplicación SmartThings, que permite monitorear y gestionar el consumo energético desde el celular. Con funciones como AI Energy Mode, es posible optimizar automáticamente el uso de los equipos y lograr ahorros adicionales estimados de entre un 10% y un 15%, según la categoría y el producto.

De este modo, la eficiencia informada en la nueva etiqueta no solo ayuda a comparar opciones en el punto de venta, sino que puede traducirse en ahorros concretos en la factura de luz, reforzando el rol del consumo informado como una herramienta clave para la eficiencia energética y la sostenibilidad.