De un sueño compartido a una revolución energética: nace Novergy, una apuesta por el futuro sustentable

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Facundo Rodríguez, CEO de Grupo Petroandina, y Pablo Vicino, al frente de Grupo Quimiguay, se conocieron casi por casualidad, pero rápidamente descubrieron que compartían una visión profunda sobre el presente y el futuro de la industria energética. Ambos veían con claridad que el camino debía virar hacia la innovación y la sustentabilidad. Ese encuentro fue el punto de partida de un recorrido que hoy da frutos concretos.

Hace más de una década comenzaron a soñar con una iniciativa que transformara residuos en oportunidades. La idea era ambiciosa: construir una planta de refinación de aceites usados, capaz de dar nueva vida a un residuo altamente contaminante. Pero sabían que para lograrlo necesitaban tecnología avanzada, inversión significativa y, sobre todo, una mirada estratégica de largo plazo.

La irrupción de la pandemia en 2020 puso en pausa parte de sus planes, pero no logró frenar su determinación. Lejos de retroceder, en 2019 —anticipándose al nuevo escenario global— comenzaron a recorrer el mundo en busca de experiencias y modelos a seguir. Visitaron plantas en América, Asia y Europa, y dialogaron con empresarios, gobiernos y organizaciones del sector. Ese proceso de aprendizaje fue clave para afinar su estrategia.

Fue recién en 2024 cuando lograron estructurar y lanzar el proyecto que venían gestando: nació Novergy, una empresa que propone una nueva forma de pensar la gestión de residuos y la producción de energía. Junto con ella, se puso en marcha Revert, una red nacional de recolección de aceites usados que permite cerrar el ciclo desde la generación del residuo hasta su transformación en un recurso energético.

“Novergy es mucho más que una planta. Es una plataforma para pensar distinto”, explican sus fundadores. Y es que para Rodríguez y Vicino, el objetivo no se agota en recuperar aceites usados: su verdadera revolución está en repensar el paradigma energético desde una lógica circular, donde los residuos dejan de ser un problema para convertirse en parte de la solución.

Hoy, Novergy ya es una realidad operativa y apunta a escalar su impacto en todo el país. Con una red propia de logística y una infraestructura robusta, el proyecto no solo aporta valor ambiental, sino que también genera empleo, innovación industrial y oportunidades de desarrollo local.

Transformar residuos fue solo el primer paso. Para estos dos empresarios argentinos, lo que sigue es mucho más grande: transformar la forma en que concebimos la energía.