Europa da un paso histórico en la lucha contra el cambio climático con el primer proyecto transfronterizo de captura de CO₂
Europa puso en marcha el primer proyecto comercial de transporte y almacenamiento de dióxido de carbono transfronterizo del mundo, una iniciativa que marca un antes y un después en las estrategias globales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
El proyecto, denominado Northern Lights y desarrollado por TotalEnergies, Equinor y Shell, busca dar respuesta a uno de los mayores desafíos ambientales: qué hacer con las emisiones industriales que no pueden evitarse.
Esta semana, la empresa informó que se concretó con éxito la primera inyección de CO₂ en un yacimiento seguro bajo el lecho marino. “Hemos alcanzado un hito emocionante: hemos inyectado y almacenado el primer CO₂ de forma segura en el yacimiento. Nuestros barcos, instalaciones y pozos ya están en funcionamiento”, expresó Tim Heijn, director general de Northern Lights JV.
El dióxido de carbono provino de la planta de cemento de Heidelberg Materials en Brevik, Noruega, y fue transportado por barco hasta Øygarden, donde luego se inyectó a 2.600 metros de profundidad y a 100 km de la costa oeste noruega.
Con esta operación, Europa se convierte en pionera en demostrar que la captura y almacenamiento de carbono (CCS) puede implementarse de manera real y efectiva. La iniciativa no solo busca reducir la huella de carbono de sectores altamente emisores, sino también ofrecer una vía concreta para alcanzar los objetivos de neutralidad climática en las próximas décadas.