Incendios en la Patagonia: Chubut concentra los principales focos y crece la alerta por falta de recursos
Según reportes oficiales preliminares, desde mediados de diciembre los principales incendios forestales en la Patagonia se registran en la provincia de Chubut. Los focos más relevantes se ubican en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén, donde ya se quemaron unas 12.000 hectáreas y el fuego continúa activo; en el Parque Nacional Los Alerces, con 6.000 hectáreas afectadas y aún en combate; y en la zona de El Turbio, con 3.000 hectáreas dañadas y un nivel de control cercano al 90%.
Organizaciones ambientalistas advierten que la situación responde a una combinación de factores climáticos y estructurales. “Lamentablemente estamos viviendo un ecocidio anunciado. Venimos de un verano con los peores incendios forestales de los últimos treinta años en la Patagonia, y de un invierno donde nevó y llovió poco. La sequía, las altas temperaturas, el viento y los pinos exóticos aumentan los riesgos”, señaló Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace. En ese sentido, remarcó que “la crisis climática no pide permiso” y exige mayor inversión en prevención, brigadistas y aviones hidrantes, tanto a nivel nacional como provincial, para responder con rapidez a los múltiples focos que luego se vuelven incontrolables.
De acuerdo con el procesamiento satelital realizado por Greenpeace, durante el verano de 2025 casi 32.000 hectáreas de Bosques Andino Patagónicos fueron afectadas por incendios. La superficie quemada se cuadruplicó en comparación con la temporada anterior y, por su magnitud e impacto ambiental, se trató de los peores incendios forestales de las últimas tres décadas en la región.
En este contexto, trabajadores de la Administración de Parques Nacionales denunciaron un fuerte déficit de personal: actualmente cuentan con unos 400 brigadistas, cuando el mínimo necesario sería de 700, para cubrir cerca de cinco millones de hectáreas bajo su jurisdicción y asistir a las provincias cuando son convocados a través del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
Giardini también apuntó a la reducción de recursos públicos destinados a la protección ambiental. “La desidia gubernamental se paga con pérdida de bosques. Argentina se encuentra entre los 15 países con más deforestación del mundo y el gobierno nacional redujo los presupuestos de la Ley de Bosques y del Fondo Nacional de Manejo del Fuego, lo que disminuye la capacidad de las provincias para controlar desmontes ilegales e incendios”, afirmó. Además, reclamó avanzar en la penalización de la destrucción de los bosques, tanto por el uso del fuego como por desmontes mecanizados.
Un informe conjunto de organizaciones ambientalistas advierte que estos grandes incendios no son fenómenos aislados ni meramente naturales, sino el resultado de decisiones humanas estructurales y de una respuesta estatal insuficiente frente a la creciente crisis climática. En ese marco, estiman que el 95% de los incendios forestales se originan por acción humana, ya sea de manera intencional, por negligencia o por accidentes vinculados a fogatas, asados, colillas de cigarrillos mal apagadas, quemas para preparar áreas de pastoreo o eliminación de residuos forestales.
Ante la gravedad del escenario, Greenpeace convocó a la ciudadanía a informarse y exigir medidas concretas para frenar los incendios forestales a través de su sitio web oficial, www.greenpeace.org.ar