Juan José Blanchard: “La descomoditización y la sostenibilidad están cambiando la relación con el productor”
En una charla exclusiva, Juan José Blanchard, Director Global de Operaciones (COO) y Head de Latinoamérica de Louis Dreyfus Company, compartió su visión sobre la evolución del consumo, la sostenibilidad y los programas de agricultura regenerativa que la compañía está impulsando en la región.
FS: Ustedes han invertido mucho recientemente en infraestructura. ¿Cuál es la estrategia detrás de esto?
Blanchard: Estamos muy cerca del productor. Hemos realizado muchas inversiones en silos y logística porque queremos estar cada vez más cerca del productor. Vemos que los cambios en el consumo se están acelerando y creemos que nos dirigimos hacia una descomoditización. Esto no solo responde a factores políticos que hoy no están alineados, sino también a la demanda de los consumidores por productos cada vez más diferenciados, especialmente en términos de salud y sostenibilidad.
FS: ¿El consumidor está dispuesto a pagar un plus por productos con sello de carbono neutro o negativo?
Blanchard: Hoy quizás no lo veamos masivamente, pero lo que sí ocurre es que las grandes empresas que producen los alimentos finales están cada vez más comprometidas con la reducción de carbono y la captura de carbono. No ofrecer este tipo de productos diferenciados puede representar un riesgo para estas empresas, porque el consumidor, aunque no pague directamente por ello, podría desplazar marcas que no cumplan con estos estándares.
FS: ¿Cómo se refleja esto en sus programas internos?
Blanchard: Nosotros tenemos compromisos claros de reducción de carbono. Por ejemplo, en Dreyfus nos propusimos reducir un 33,6% de alcance 1 y 2 para 2030. Además, seguimos políticas estrictas de no deforestación, alineadas con la Comunidad Europea, evitando comprar productos que provengan de campos deforestados desde enero de 2021.
FS: ¿Qué papel juega la agricultura regenerativa en todo esto?
Blanchard: La agricultura regenerativa es un programa muy abarcativo. No solo impacta en la captura de carbono, sino que también mejora la biodiversidad y genera un efecto positivo social, especialmente en un país como Argentina, donde gran parte de la tierra se alquila. Nuestro programa arrancó el año pasado con 10.000 hectáreas y estamos doblando la apuesta este año. La recepción entre los productores ha sido muy positiva.
FS: ¿Cómo influye la regulación europea en sus operaciones?
Blanchard: Todavía hay incertidumbre sobre cómo la Comunidad Europea aplicará las restricciones sobre importación de harina de soja proveniente de campos deforestados. Hasta ahora, el compromiso es que desde el 1 de enero de 2026 no se permitirá ingresar harina de soja de campos deforestados después del 1 de enero de 2021. Sin embargo, hay discusión sobre posibles flexibilidades o ingresos progresivos.
FS: Además del sector alimentario, ¿qué otras industrias están adoptando estas prácticas?
Blanchard: Las empresas de tecnología también están muy comprometidas, la inteligencia artificial y el almacenamiento de datos generan un consumo energético enorme. Por eso lanzan programas de captura de carbono, carbono neutro para mitigar su impacto ambiental, aunque no tengan relación directa con el consumo masivo.
FS: ¿Cuál es su visión a futuro sobre estas tendencias?
Blanchard: Estamos en un mundo dinámico, donde la sostenibilidad y la descomoditización van a jugar un rol cada vez más central. La clave es acercarse al productor y ofrecer soluciones que tengan impacto positivo en lo ambiental, social y económico. La combinación de programas internos, compromiso con los clientes y la adopción de prácticas regenerativas puede transformar la forma en que producimos y consumimos alimentos.