Nuevo financiamiento impulsa el avance del proyecto cuprífero Altar en San Juan
Aldebaran Resources firmó un acuerdo con los bancos de inversión canadienses Cormark Securities y Red Cloud Securities, que actuarán como suscriptores principales y colocadores conjuntos en nombre de un sindicato de suscriptores, para llevar adelante una colocación privada de compra de acciones destinada a obtener ingresos brutos totales por USD 20.000.500.
La compañía informó que los fondos serán utilizados principalmente para completar un estudio de prefactibilidad del proyecto de cobre y oro Altar, ubicado en la provincia de San Juan, además de destinar una parte a capital de trabajo general.
En el marco del acuerdo, Aldebaran otorgó a los suscriptores una opción de sobreasignación, ejercitable total o parcialmente hasta la fecha de cierre, para adquirir hasta 923.100 acciones adicionales al precio de emisión, lo que permitiría recaudar ingresos brutos adicionales de hasta C$3.000.075.
De manera simultánea a la Oferta, la compañía prevé concretar una colocación privada concurrente sin intermediarios por hasta 16.769.231 acciones ordinarias. Se espera que tanto la Oferta como la Colocación Privada Concurrente cierren alrededor del 5 de febrero.
Un proyecto de clase mundial
El proyecto Altar forma parte de uno de los distritos de pórfidos de cobre de clase mundial de la región andina, junto a yacimientos de referencia como Los Pelambres (Antofagasta Minerals), El Pachón (Glencore) y Los Azules (McEwen Copper).
En octubre del año pasado, Aldebaran presentó la Evaluación Económica Preliminar (PEA) del proyecto, que estimó un capex inicial de USD 1.590 millones para una vida útil de mina de 48 años, incluyendo tres años de construcción.
El estudio contempla un plan de desarrollo basado en una planta concentradora con capacidad de procesamiento de 60.000 toneladas por día, utilizando mineral proveniente de explotaciones a cielo abierto y subterráneas. Los resultados indican una larga vida de mina, con una producción promedio anual de al menos 100.000 toneladas de cobre equivalente, al tiempo que se busca minimizar la huella operativa y el gasto de capital inicial.
El plan minero prioriza una estrategia de optimización del uso del capital, adelantando la extracción de zonas de mayor ley en las primeras etapas del proyecto, lo que permitiría incrementar la producción inicial y generar flujo de caja anticipado. En paralelo, la minería subterránea se desarrollará mientras la operación a cielo abierto cubre el capital inicial, contribuyendo a mantener una huella ambiental más acotada.