Profertil pone el foco en la calidad del trigo ante una campaña marcada por mayores desafíos

Trigo

Con el inicio de la campaña fina en Argentina, el trigo vuelve a ocupar el centro de la escena agrícola en un contexto atravesado por mayores costos internacionales, exigencias de calidad y oportunidades para el mercado local. En ese escenario, Profertil destacó la importancia de una correcta nutrición nitrogenada para mejorar la calidad proteica del cereal y enfrentar una campaña 2026 que se presenta más compleja para los productores.

La compañía señaló que, si bien la campaña triguera 2025 fue récord en términos de rindes, la calidad nutricional del grano no acompañó en la misma medida. Según explicaron, tanto la industria molinera como la panadera demandan parámetros específicos de proteínas en cantidad y calidad, un aspecto que se transformará en uno de los principales desafíos de la nueva siembra.

El contexto internacional también agrega presión sobre el negocio agrícola. La volatilidad geopolítica y el aumento de los costos productivos están provocando una menor producción mundial de trigo, situación que podría abrir oportunidades comerciales para Argentina como proveedor global del cereal.

En este marco, Profertil remarcó que los productores argentinos cuentan con una ventaja estratégica: la disponibilidad local de urea, principal fuente de nitrógeno para el cultivo. La empresa produce este insumo en su planta de Ingeniero White, lo que permite asegurar abastecimiento en un escenario global de tensiones logísticas y altos costos.

A esto se suma otro factor considerado clave para la campaña: los buenos perfiles de humedad presentes en gran parte de la zona productiva triguera. La disponibilidad de agua resulta fundamental para que las plantas puedan absorber adecuadamente el nitrógeno y transformar esa nutrición en rendimiento y calidad.

Desde la compañía explicaron que la urea granulada tiene un impacto directo sobre el porcentaje de proteína del trigo, uno de los principales indicadores de calidad comercial e industrial del cereal. Por eso, insistieron en la necesidad de realizar diagnósticos específicos en cada lote y ajustar las estrategias de fertilización según las características particulares de cada suelo.

“En campañas complejas como esta, la clave para la sostenibilidad está en el diagnóstico preciso y en la planificación anticipada”, señalaron desde la empresa. Según indicaron, definir correctamente la dosis de urea a partir de análisis de suelo permite apuntar a altos rindes con la calidad proteica que exige el mercado, cuidando al mismo tiempo los márgenes económicos y la salud del suelo.

Profertil sostuvo además que los productores que lleguen a la siembra con información técnica precisa tendrán una ventaja competitiva concreta en una campaña donde la eficiencia en el uso de los insumos será determinante.