Luján cerró el mayor basural a cielo abierto de Argentina

Basural Lujan

El municipio de Luján puso fin a una de las etapas más críticas de su gestión de residuos al cerrar, en julio de 2025, el histórico basural conocido como «La Quema», considerado el vertedero a cielo abierto más grande y antiguo de Argentina. La medida representa un avance en materia ambiental, aunque también abre un nuevo desafío: la remediación de un sitio que acumuló residuos durante más de cinco décadas.

De acuerdo con antecedentes relevados por la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, el predio se destacó tanto por su extensión como por el tiempo que permaneció en funcionamiento.

Desde su clausura, los residuos domiciliarios generados en el distrito son trasladados al sistema de disposición final operado por CEAMSE, dejando atrás un esquema de disposición a cielo abierto que funcionó durante más de 50 años.

Especialistas advierten que la clausura del basural constituye apenas el primer paso. Bajo las aproximadamente 18 hectáreas del predio permanecen millones de toneladas de residuos acumulados durante décadas, cuyo proceso de degradación continuará por muchos años.

La descomposición de la materia orgánica seguirá generando biogás, principalmente metano, y lixiviados, líquidos con potencial contaminante que pueden afectar los suelos y las napas subterráneas si no se implementan sistemas adecuados de monitoreo y control ambiental.

Por ese motivo, la etapa posterior al cierre requiere tareas de remediación, seguimiento y manejo del sitio para minimizar los riesgos ambientales y sanitarios asociados al histórico pasivo.

Conocido popularmente como «La Quema», el predio era el destino oficial de los residuos sólidos urbanos del partido de Luján y no un basural clandestino.

Diversos estudios técnicos y académicos describen un complejo de alrededor de 18 hectáreas, donde los residuos llegaron a formar montículos de más de 20 metros de altura en algunos sectores.

Durante sus últimos años de funcionamiento, el basural recibió entre 100 y 120 toneladas diarias de residuos domiciliarios, lo que representa un volumen anual de entre 36.500 y casi 44.000 toneladas.

Un cambio en la gestión de residuos

El envío de los residuos al sistema de CEAMSE marca un cambio estructural en la gestión ambiental del municipio y pone fin a una práctica de disposición final que ya no responde a los estándares actuales de gestión de residuos.

Sin embargo, los especialistas coinciden en que el verdadero desafío comienza ahora: transformar el antiguo basural en un sitio ambientalmente seguro mediante obras de clausura, captación de gases, control de lixiviados y monitoreo permanente.

La experiencia de Luján refleja una realidad que aún enfrentan numerosos municipios argentinos: avanzar hacia sistemas de disposición final más seguros, al tiempo que se incrementan las políticas de reducción, reciclado y valorización de residuos para disminuir la cantidad de desechos que llegan a enterramiento.