Taca Taca será auditado por la CFI para evaluar sus estándares ambientales y sociales

Taca

El megaproyecto cuprífero Taca Taca, uno de los emprendimientos mineros más ambiciosos de Argentina, será sometido a una auditoría integral de riesgos ambientales y sociales por parte de la Corporación Financiera Internacional (CFI), organismo del Grupo Banco Mundial. La revisión representa un paso estratégico para el desarrollo de la iniciativa y podría facilitar su acceso a financiamiento internacional bajo estándares globales de sostenibilidad.

Ubicado en la provincia de Salta y desarrollado por la canadiense First Quantum Minerals, Taca Taca contempla una inversión estimada de 5.250 millones de dólares para la explotación de un yacimiento de cobre, oro y molibdeno mediante minería a cielo abierto.

La auditoría se llevará adelante en un momento clave para el proyecto, luego de recientes reuniones entre directivos de la compañía y autoridades del Gobierno nacional, en las que se ratificó el volumen de inversión previsto y el interés por avanzar con una de las principales iniciativas mineras del país.

Evaluación bajo estándares internacionales

La revisión que realizará la CFI no reemplaza los procesos de evaluación ambiental exigidos por la legislación argentina, sino que tiene como objetivo verificar el cumplimiento de los estándares internacionales en materia de sostenibilidad, gestión ambiental, relacionamiento con las comunidades y gobernanza.

Como parte del proceso, especialistas del organismo realizarán visitas al sitio y analizarán en detalle los planes de gestión elaborados por First Quantum Minerals para identificar posibles brechas y formular recomendaciones que permitan fortalecer el desempeño ambiental y social del proyecto.

Este acompañamiento técnico resulta especialmente relevante para emprendimientos de gran escala que aspiran a acceder a líneas de financiamiento de organismos multilaterales o atraer inversores internacionales que exigen el cumplimiento de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

Un proyecto estratégico para el cobre argentino

Taca Taca es considerado uno de los mayores yacimientos de cobre sin desarrollar del mundo. El proyecto se encuentra en la Puna salteña, a unos 55 kilómetros de la frontera con Chile, y prevé una vida útil de aproximadamente 35 años.

En sus etapas de máxima producción podría alcanzar unas 323.000 toneladas anuales de cobre, posicionándose como uno de los principales productores de Sudamérica y consolidando el objetivo de Argentina de convertirse en un proveedor relevante de un mineral considerado crítico para la transición energética global.

Impacto económico y empleo

Además de su relevancia minera, el emprendimiento promete un importante impacto económico para la región y el país. Durante la etapa de construcción se estima la generación de alrededor de 4.000 puestos de trabajo, mientras que la operación de la mina demandaría cerca de 2.000 empleos directos, además de miles de puestos indirectos vinculados a proveedores, logística y servicios.

Su puesta en marcha también permitiría recuperar las exportaciones argentinas de cobre a gran escala, luego del cierre de Bajo de la Alumbrera, que durante años fue el principal complejo cuprífero del país.

El desafío de producir minerales críticos de manera sostenible

El avance de Taca Taca también pone de relieve uno de los principales desafíos de la transición energética. Si bien el cobre es un insumo esencial para la fabricación de vehículos eléctricos, redes de transmisión, energías renovables y sistemas de almacenamiento, su extracción implica importantes desafíos ambientales y sociales.

La minería a cielo abierto requiere la remoción de grandes volúmenes de roca, una gestión rigurosa del agua, la energía y los residuos, además de un monitoreo permanente de sus impactos sobre el ambiente y las comunidades.

En ese contexto, la auditoría de la Corporación Financiera Internacional buscará determinar si el proyecto cumple con las mejores prácticas internacionales, un aspecto cada vez más determinante para el desarrollo de grandes inversiones mineras y para la competitividad del cobre argentino en los mercados globales.