CEPAL advierte: América Latina necesita recursos urgentes para evitar una tercera década perdida
En un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica, el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales y la creciente urgencia climática, América Latina y el Caribe enfrentan el riesgo de transitar una tercera década perdida. Así lo advierte el nuevo Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2025 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que fue presentado recientemente durante la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, celebrada en Sevilla, España.
El informe constituye un llamado de atención a gobiernos, organismos multilaterales y actores privados, con el objetivo de acelerar la movilización de recursos para el desarrollo sostenible y garantizar que la región no quede atrapada en un ciclo prolongado de bajo crecimiento, desigualdad estructural y vulnerabilidad externa.
Tres frentes clave para una transformación urgente
El documento identifica tres dimensiones fundamentales para avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo:
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Desafíos fiscales y estructurales para la movilización de recursos internos:
A pesar del potencial de la región, muchos países enfrentan sistemas fiscales regresivos, baja recaudación tributaria y marcos institucionales débiles que limitan su capacidad para financiar políticas públicas expansivas. La CEPAL propone una política fiscal transformadora que combine progresividad, eficiencia, combate a la evasión y mayor capacidad de inversión pública. -
Brecha creciente de financiamiento para la transformación productiva:
Para impulsar una transición hacia economías más sostenibles, tecnológicas e inclusivas, la región necesita una inyección significativa de recursos. El informe insiste en que esta transformación exige reformar la arquitectura financiera internacional, incrementar el acceso a financiamiento concesional, facilitar la reestructuración de deudas y canalizar mayores flujos de inversión privada hacia sectores estratégicos. -
Rol estratégico de la banca de desarrollo:
Las instituciones financieras de desarrollo, tanto nacionales como regionales, deben tener un papel protagónico en la canalización de recursos hacia infraestructuras resilientes, energías limpias, innovación productiva y adaptación al cambio climático. Para ello, se requiere capitalizarlas, aumentar su eficiencia y fortalecer sus mandatos de sostenibilidad.
Compromiso de Sevilla y hoja de ruta regional
La participación de la CEPAL en la Conferencia de Sevilla 2025 no fue meramente simbólica. Llevó una agenda concreta de propuestas que se alinean con el denominado “Compromiso de Sevilla”, que promueve una cooperación internacional más justa, eficaz y centrada en el desarrollo sostenible. La comisión destacó que, sin una acción coordinada global, los países latinoamericanos no podrán superar las trampas del subdesarrollo.
Asimismo, el estudio plantea que las actuales condiciones del sistema financiero internacional siguen siendo asimétricas y desfavorables para los países en desarrollo. Las elevadas tasas de interés, el retiro de flujos de capital hacia economías avanzadas y la escasa disponibilidad de financiamiento climático han generado un entorno restrictivo para las naciones de la región, especialmente aquellas con elevados niveles de endeudamiento.
Una década decisiva
América Latina no puede permitirse otra década de estancamiento. Tras el impacto de la pandemia y en un contexto de creciente desigualdad y demandas sociales, la CEPAL plantea que el momento actual debe ser aprovechado para reconfigurar el modelo económico regional, priorizando la sostenibilidad, la inclusión y la resiliencia.
Para ello, no solo hace falta mayor financiamiento, sino también instituciones más sólidas, transparentes y ágiles, capaces de traducir los recursos en transformaciones reales. El rol de los Estados es clave, pero también lo es el de una ciudadanía activa, de los actores privados comprometidos con el desarrollo y de una comunidad internacional dispuesta a revisar las reglas del juego.
En un mundo que ya no es el mismo, América Latina y el Caribe se juegan su futuro. La CEPAL propone no solo resistir, sino transformar. Y para eso, la movilización de recursos no es una opción: es una condición ineludible.