Descarbonización industrial: el camino hacia las cero emisiones de carbono

Eco Andes

Por Pablo Canal, Gerente de la Planta de Tunuyán de Eco de los Andes

El Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de Carbono nos invita a repasar qué decisiones podemos incorporar las diferentes industrias para disminuir la huella de carbono de las operaciones productivas.

En nuestra planta de Tunuyán, alcanzamos las cero emisiones de carbono en el proceso productivo, puntualmente en los alcances 1 y 2 bajo el protocolo GEI (Gases de Efecto Invernadero) siguiendo los criterios de Naciones Unidas. Cuando hablamos de alcances 1 y 2, es todo lo que pasa dentro del sitio, la generación y compra de energía. Este proceso, que se inició hace más de diez años, implicó revisar en profundidad cada uno de los vectores de emisión de la planta y priorizar aquellas intervenciones con mayor impacto ambiental y operativo.

Este hito se logró gracias a la transformación de las instalaciones y equipos a eléctricos, la utilización de energía 100% renovable y la neutralización de las emisiones residuales.

La transición hacia el uso de energía eléctrica de origen 100% renovable fue una decisión que permitió eliminar las emisiones indirectas asociadas al consumo eléctrico convencional y sentó las bases para electrificar procesos que históricamente dependían de combustibles fósiles.

En paralelo, trabajamos en la sustitución de equipos térmicos alimentados con gas natural y gas licuado, avanzando hacia tecnologías más eficientes y alineadas con un esquema de bajas emisiones. En este contexto, la incorporación de una caldera industrial eléctrica para la generación de vapor representó un hito técnico relevante. Se trata de la primera caldera de este tipo de fabricación nacional, diseñada específicamente para abastecer procesos productivos industriales, con altos estándares de eficiencia y seguridad.

Aminorar las emisiones no siempre implica grandes transformaciones visibles. Muchas veces comienza con decisiones técnicas, silenciosas y consistentes: usar menos agua, medir mejor, reutilizar, eliminar desperdicios y diseñar procesos más eficientes. En nuestra planta de Tunuyán, esa es la lógica que guía nuestro trabajo diario, convencidos de que la sustentabilidad real se construye puertas adentro, proceso por proceso para ser una “fábrica sin chimeneas”.