El Gobierno logró aprobar la reforma de la Ley de Glaciares tras una extensa sesión en Diputados

Camara de Diputados

En una sesión maratónica que se extendió por casi doce horas, el gobierno de Javier Milei consiguió una nueva victoria legislativa: la Cámara de Diputados convirtió en ley la reforma de la Ley de Glaciares, una iniciativa cuestionada por sectores ambientales por flexibilizar las condiciones para la actividad minera.

El proyecto fue aprobado con 137 votos a favor, 111 en contra y tres abstenciones. La reforma modifica los alcances de protección sobre glaciares y zonas periglaciares, habilitando un marco más permisivo para la explotación de recursos en áreas previamente restringidas.

El respaldo al oficialismo estuvo encabezado por el bloque de La Libertad Avanza, junto a legisladores del PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca y Producción y Trabajo (San Juan). También acompañaron representantes de otros espacios, como Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), José Luis Garrido (Por Santa Cruz) y Nicolás Massot (Encuentro Federal).

Dentro de este esquema de apoyos, se sumaron además seis diputados de Provincias Unidas y, de manera destacada, dos legisladores de Unión por la Patria: Cristian Andino y Jorge Chica, ambos de San Juan.

En rechazo a la iniciativa votó la mayor parte de Unión por la Patria, junto con sectores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica —representada por Maximiliano Ferraro y Mónica Frade—, parte de Encuentro Federal, el Frente de Izquierda y otros bloques provinciales como Defendamos Córdoba y Primero San Luis.

Entre las abstenciones se ubicaron los diputados del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone, y Karina Maureira, del espacio La Neuquinidad.

La aprobación de la reforma marca un nuevo capítulo en el debate sobre el equilibrio entre desarrollo productivo y protección ambiental en Argentina, con fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones sociales y ambientales que advierten sobre los riesgos para las reservas de agua del país.