La generación eólica, en el centro de un nuevo debate por las tasas municipales
La discusión sobre las tasas e impuestos municipales volvió a instalarse en la provincia de Buenos Aires. Esta vez, el foco está puesto en Olavarría, donde un proyecto de ordenanza que propone crear un régimen específico para la actividad de generación de energía eólica generó cuestionamientos de dirigentes de La Libertad Avanza, quienes lo calificaron como un «impuesto al viento» y advirtieron que podría desalentar futuras inversiones en energías renovables.
La iniciativa, impulsada por la gestión del intendente Maximiliano Wesner, tomó estado parlamentario en el Concejo Deliberante y busca incorporar al nomenclador municipal una categoría específica para la generación de energía eléctrica mediante fuentes eólicas, una actividad que hasta el momento no contaba con un tratamiento diferenciado dentro de la ordenanza fiscal e impositiva local.
El eje central del proyecto consiste en modificar el esquema de cálculo de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene (TISH). En lugar de determinarse sobre los ingresos de las empresas, como ocurre con la mayoría de las actividades económicas, la base imponible pasaría a ser la cantidad de aerogeneradores instalados en cada parque eólico ubicado dentro del partido de Olavarría.
La propuesta establece un valor de 5.200 dólares anuales por cada aerogenerador, importe que será convertido a pesos al momento del pago tomando la cotización vendedora del Banco Nación. Asimismo, incorpora una cláusula de estabilidad tributaria por un período de diez años, con el objetivo de garantizar que la carga impositiva no se incremente en términos reales durante ese lapso.
Los fundamentos del proyecto
Desde el Ejecutivo municipal sostienen que la iniciativa busca resolver un vacío normativo existente en el régimen tributario local, adaptándolo al crecimiento de la generación eólica en el distrito y brindando un marco de previsibilidad para las inversiones de largo plazo.
Según los fundamentos de la ordenanza, la tasa no grava la producción de energía ni la facturación de las empresas generadoras, sino que constituye una contraprestación por los servicios municipales vinculados a la inspección, habilitación, seguridad, control y fiscalización de los parques eólicos.
Con este diseño, el municipio procura evitar posibles conflictos de competencia con la regulación nacional del sector energético, diferenciando el tributo de cualquier gravamen sobre la generación eléctrica.
Además, el proyecto sostiene que el monto previsto resulta competitivo en comparación con otras jurisdicciones y que la estabilidad tributaria representa un incentivo para atraer nuevas inversiones, fortalecer la participación de proveedores locales y promover la creación de empleo asociado al desarrollo de las energías renovables.
Debate sobre el impacto en las inversiones
La propuesta ya quedó inmersa en el debate nacional sobre la presión tributaria que enfrentan las empresas, especialmente en el ámbito municipal. Mientras desde La Libertad Avanza cuestionan que la creación de una tasa específica podría encarecer el desarrollo de nuevos proyectos eólicos y afectar la competitividad del sector, desde el municipio defienden la iniciativa como un mecanismo para ordenar la actividad, brindar previsibilidad y garantizar el financiamiento de las tareas de control que demandan este tipo de emprendimientos.
El tratamiento legislativo recién comienza y se espera que el proyecto sea debatido en las próximas semanas en el Concejo Deliberante, donde deberá definirse si Olavarría avanza con un régimen tributario específico para una de las principales actividades vinculadas a la transición energética en la provincia de Buenos Aires.