Magna Terra consolida su presencia en Santa Cruz con tres proyectos de oro y plata

Magna

La minera canadiense Magna Terra Minerals informó la adquisición del 100% de participación en tres proyectos de exploración de oro y plata ubicados en Santa Cruz: Cerro Covadonga, El Meridiano y La Rosita. Las propiedades ya se encontraban bajo control de la compañía mediante un acuerdo de opción, pero la nueva operación le permitirá quedarse con la totalidad de los derechos y modificar las condiciones económicas acordadas con el propietario anterior.

Para completar la transacción, Magna Terra deberá realizar un pago de US$25.000 y emitir 1,25 millones de acciones ordinarias. A cambio, la compañía eliminará compromisos que contemplaban otros US$290.000 en pagos en efectivo, además de una regalía neta de fundición del 2% sobre cada uno de los tres proyectos.

Las acciones emitidas como parte de la operación estarán sujetas a un período de restricción de cuatro meses y un día, mientras que la transacción deberá contar con la aprobación de la TSX Venture Exchange, el mercado canadiense donde cotiza la compañía.

Más superficie para explorar en Santa Cruz

Con la incorporación definitiva de los tres activos, Magna Terra pasará a controlar seis proyectos que en conjunto abarcan aproximadamente 79.000 hectáreas en Santa Cruz, con una cartera concentrada principalmente en metales preciosos.

La compañía anticipó que analizará distintas alternativas para avanzar con el desarrollo de este portafolio. Entre ellas, mencionó la posibilidad de crear una estructura independiente que agrupe sus activos en Santa Cruz y eventualmente buscar una cotización propia en Canadá. Por el momento, se trata de una alternativa en evaluación y no de una decisión adoptada.

Los tres proyectos adquiridos se encuentran dentro del Macizo del Deseado, una de las principales regiones metalogenéticas de metales preciosos de Argentina y un área que concentra buena parte de la actividad de exploración y producción de oro y plata de Santa Cruz.

Cerro Covadonga: indicios de mineralización

Cerro Covadonga comprende unas 2.945 hectáreas en el centro del Macizo del Deseado, aproximadamente 40 kilómetros al norte de la mina de oro Cerro Vanguardia, operada por AngloGold Ashanti.

Los trabajos realizados previamente identificaron una zona con indicios de mineralización de unos 3 kilómetros de extensión. Los estudios incluyeron muestreos de rocas y suelos, además de la identificación de anomalías de oro, plomo, arsénico y mercurio asociadas a vetas y brechas.

El proyecto también limita con Piedra Negra, otra propiedad de Magna Terra que abarca unas 10.700 hectáreas.

El Meridiano y un objetivo aún sin perforar

Por su parte, El Meridiano ocupa unas 2.970 hectáreas y está situado aproximadamente 37 kilómetros al noroeste de Cerro Vanguardia.

El área cuenta con antecedentes de exploración que incluyen 32 perforaciones históricas, con un total de 4.698 metros. Estos trabajos permitieron identificar un sistema de oro cercano a la superficie.

En 2017, Magna Terra realizó además un estudio geofísico que detectó una anomalía en profundidad que todavía no fue perforada. De acuerdo con la compañía, ese objetivo constituye uno de los principales puntos de interés para futuras campañas de exploración.

La Rosita, cerca de antiguas operaciones de plata

El tercer activo es La Rosita, una propiedad de aproximadamente 2.900 hectáreas ubicada en el sector suroeste del Macizo del Deseado.

El proyecto se encuentra próximo a las antiguas operaciones de plata Mina Martha y Manantial Espejo, actualmente cerradas. A partir de una reinterpretación de información geofísica, Magna Terra identificó objetivos en profundidad que, según la interpretación de la compañía, estarían vinculados con estructuras geológicas favorables y se encuentran parcialmente cubiertos.

La adquisición definitiva de Cerro Covadonga, El Meridiano y La Rosita amplía así la presencia de Magna Terra en Santa Cruz y consolida una cartera de exploración de escala distrital en el Macizo del Deseado.

El próximo paso será definir la estrategia para cada propiedad y establecer cuáles de los objetivos identificados serán priorizados para nuevas campañas de exploración.