Martín Rappalini: «La industria argentina busca nuevos motores para volver a crecer»

Industria-quimica

El presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, analizó el escenario que atraviesa el sector privado y advirtió que la recuperación todavía no alcanza para reactivar de manera sostenida la economía. Exportaciones, inversión, crédito y empleo aparecen como los pilares sobre los que, según plantea, deberá construirse una nueva etapa de crecimiento.

La industria argentina atraviesa una etapa de transición. El proceso de normalización de la economía impulsado por el Gobierno modificó las condiciones en las que las empresas venían desarrollando su actividad y plantea un nuevo escenario, en el que el sector privado está llamado a ocupar un rol central como motor del crecimiento.

El desafío, sin embargo, es que esa transformación todavía no se traduce en una recuperación homogénea de la actividad. El consumo y distintos sectores productivos muestran dificultades para sostener una expansión, mientras las empresas enfrentan el desafío de adaptarse a una economía con nuevas reglas y, al mismo tiempo, encontrar condiciones que permitan volver a invertir y crecer.

En este contexto, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, sostiene que el país está atravesando precisamente el proceso de construcción de esos nuevos motores de la economía.  “Cuando vos vas a un proceso de normalización y empezás a diseñar un país en el cual el sector privado va a ser el motor de la economía, tenés dificultades porque hoy ves estos problemas en términos de consumo y de actividad”, explicó.

Para Rappallini, parte de las dificultades actuales se explican porque los mecanismos que anteriormente impulsaban la economía ya no están presentes. “Está bien que no exista más ese motor, pero tenés que ir generando los nuevos motores”, señaló.

Entre ellos, enumeró las exportaciones, la inversión y el crédito, además de un crecimiento sostenido de las empresas y del empleo. A esto sumó la necesidad de que los salarios puedan mejorar acompañando los niveles de productividad.

“Este nuevo motor de la economía, que es lo que significa una economía normalizada, todavía no alcanza a reactivar la economía”, planteó el titular de la UIA, quien ubicó allí una de las principales dificultades que atraviesa el país durante los últimos meses.

Reactivar la actividad

Ante este escenario, desde el sector industrial vienen planteando la necesidad de avanzar en medidas que permitan acelerar la recuperación sin modificar el rumbo general de la política económica.

Según Rappallini, existen herramientas que pueden aplicarse tanto a nivel general como específicamente sobre determinados sectores. La construcción aparece como uno de los ámbitos donde la UIA viene trabajando junto con el Gobierno en distintas alternativas.

“Hicimos determinadas propuestas para reactivar la evolución de IVA o algún tipo de crédito, algún tipo de sistema para reactivar con los desarrolladores el crédito”, detalló.

La mirada del dirigente industrial apunta a encontrar mecanismos que permitan generar actividad e inversión dentro del nuevo esquema económico. “Hay que ponerle cabeza sin alterar el concepto original, pero tenés que buscar caminos”, resumió.

La discusión sobre el crédito ocupa, en ese sentido, un lugar central. Para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, recuperar el acceso al financiamiento resulta clave para invertir, ampliar su capacidad productiva y sostener el empleo. Pero el sistema financiero también enfrenta las consecuencias de los niveles de morosidad.

El desafío del crédito

Rappallini advirtió que la situación del crédito está atravesada por un problema que requiere una solución: la morosidad.

“Hoy tenemos un tema de morosidad que es complejo, que hay que tratar de regularizar”, afirmó.

El problema, explicó, genera un doble efecto: afecta a quienes tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones y también termina condicionando el acceso al financiamiento de quienes están en condiciones de tomar nuevos créditos.

“Lo que está pasando hoy es que tenés problemas con el moroso y también tenés con el que puede tomar crédito: el banco, hasta que no resuelva su problema de morosidad, no puede avanzar”, señaló.

La normalización del sistema financiero aparece así como una de las condiciones necesarias para que el crédito vuelva a funcionar como herramienta de crecimiento.

Una industria ante un cambio de modelo

La discusión de fondo para la industria argentina excede la coyuntura. El sector busca adaptarse a un modelo en el que la inversión privada, la productividad y la inserción internacional tengan un peso cada vez mayor.

Para Rappallini, el desafío consiste en que esos nuevos motores logren adquirir suficiente fuerza para compensar la retracción de los mecanismos que anteriormente sostenían parte de la actividad.

Exportar más, atraer inversiones, recuperar el crédito y generar condiciones para que las empresas puedan crecer aparecen como piezas centrales de esa transformación. También lo es la capacidad de generar empleo y mejorar los ingresos a partir de aumentos de productividad.

El punto de partida, sin embargo, sigue siendo complejo: la recuperación todavía no alcanza a todos los sectores y la actividad necesita nuevos estímulos para consolidarse.

La industria, en ese escenario, busca acompañar el proceso de normalización económica, pero también reclama que el nuevo esquema genere las condiciones necesarias para que el sector privado pueda efectivamente convertirse en el motor del crecimiento que se pretende construir.