Santa Fe: funcionarios y productores reclaman adaptar la Ley de Bosques
Durante una jornada de capacitación realizada en el Centro Operativo Las Gamas, volvió a encenderse el debate sobre la aplicación de la Ley Nacional de Bosques (Ley 26.331) en el norte santafesino. La actividad, centrada en el departamento Vera, puso de manifiesto las tensiones entre la normativa ambiental vigente y las necesidades productivas de una región con un marcado perfil agroganadero.
El encuentro se desarrolló el miércoles 23 de abril con la participación de funcionarios provinciales y locales, entre ellos Germán Falo (subdirector de Bosques y Áreas Protegidas), Ignacio Mántaras (secretario de Agricultura y Ganadería), Facundo Méndez (director de Ganadería), el diputado Sergio Rojas, el asesor técnico Facundo Ferraris y la intendente de Vera, Paula Mitre.
Durante la jornada se abordaron temas como los planes de manejo, los mecanismos de aprobación y posibles vías de financiamiento, así como nuevas tipologías de manejo de bosques con ganadería integral. También se discutieron los criterios para la fiscalización del desmonte y los permisos menores.
En ese marco, Ignacio Mántaras volvió a cuestionar la forma en que se aplica la Ley de Bosques en Santa Fe. Ya lo había hecho el año pasado durante la exposición rural de Vera, donde advirtió que la normativa “restringe” la actividad productiva en la zona. Esta vez, fue más allá y aseguró que, con más de una década de vigencia, es momento de revisar su impacto real en la provincia.
“La ley fue pensada desde Buenos Aires, sin contemplar la idiosincrasia ni la realidad ambiental y productiva del interior”, señaló el funcionario, quien planteó la necesidad de “anclar esas leyes, a veces abstractas, para que no se conviertan en una complicación para el ciudadano del interior productivo”.
Mántaras remarcó que, en su diagnóstico, se trata de “una ley de escasa aplicación en la provincia, con un perfil más sancionatorio que propositivo y con pocos planes de manejo aprobados”. Para revertir esta situación, propuso un cambio de enfoque: “No hay que poner tanto el foco en el ambiente como en el sujeto. Una persona necesita producir para poder vivir y realizarse en ese entorno”.
El secretario también advirtió que, debido a los obstáculos operativos y burocráticos, muchos productores perciben la ley como una herramienta persecutoria. “Se sienten tratados como delincuentes, cuando lo que buscan es trabajar y desarrollarse dentro de un marco sustentable”, expresó.
El reclamo por una revisión de la Ley 26.331 no es nuevo, pero se vuelve más urgente en territorios como el norte de Santa Fe, donde se intenta consolidar un modelo productivo basado en la ganadería integrada con el manejo sustentable de bosques. Para ello, los actores locales piden una normativa más flexible, adaptada a las condiciones del territorio y que contribuya al desarrollo económico sin desatender la conservación ambiental.