TGS invertirá US$3.000 millones para desarrollar el mayor sistema de procesamiento y exportación de líquidos del gas

Tratayen

La riqueza del gas natural de Vaca Muerta representa una de las principales ventajas competitivas del yacimiento, pero también plantea importantes desafíos técnicos. Su elevada concentración de líquidos asociados, como propano, butano y gasolina natural, obliga a separar estos componentes antes de que el gas pueda ser inyectado al sistema de transporte nacional, garantizando así la calidad del suministro.

Para responder a este desafío y, al mismo tiempo, potenciar las exportaciones de gas licuado de petróleo (GLP), Transportadora de Gas del Sur (TGS) puso en marcha un ambicioso proyecto de infraestructura que demandará una inversión de US$3.000 millones y que prevé comenzar a operar en marzo de 2030.

La iniciativa cuenta con la participación de empresas productoras como YPF, Pluspetrol y Chevron, que aportarán el gas rico que será procesado en el nuevo sistema.

Un nuevo sistema para separar el gas rico del gas seco

El proyecto contempla la construcción del primer gasoducto de segregación del país, diseñado específicamente para transportar de manera diferenciada el gas húmedo —rico en líquidos— y el gas seco.

Según explicó el gerente de Proyectos de TGS, Martín Coello, durante las Segundas Jornadas de Midstream organizadas por el Instituto Argentino del Gas y del Petróleo (IAPG), el plan incluye una nueva red de captación que permitirá separar ambos tipos de gas desde el origen. «Estamos construyendo una red de captación para gases pobres y un gasoducto de captación paralelo para el gas rico», señaló el ejecutivo.

La nueva infraestructura comprenderá aproximadamente 100 kilómetros de extensión, con ductos de entre 24 y 30 pulgadas de diámetro, aunque el diseño contempla futuras ampliaciones en función del crecimiento de la producción de Vaca Muerta.

Tratayén ampliará su capacidad de procesamiento

El segundo eje del proyecto se concentra en la planta de procesamiento ubicada en Tratayén, donde se realizará una importante ampliación para incrementar la capacidad de separación de líquidos.

Las obras contemplan la reconversión de dos módulos actualmente destinados al acondicionamiento del gas y la incorporación de otros dos nuevos trenes de procesamiento.

Con estas mejoras, la planta alcanzará una capacidad total de 43 millones de metros cúbicos diarios, permitiendo extraer propano, butano y gasolina natural antes de que el gas continúe hacia el sistema de transporte.

Un poliducto de 577 kilómetros hasta Bahía Blanca

Una vez separados los líquidos del gas, comenzará la tercera etapa del proyecto: su transporte hacia la provincia de Buenos Aires mediante un nuevo poliducto.

La obra tendrá una longitud de 577 kilómetros, un diámetro de 20 pulgadas y una capacidad para transportar 7.700 toneladas diarias de propano y butano desde Tratayén hasta Bahía Blanca.

Esta infraestructura permitirá abastecer el nuevo polo exportador que TGS desarrollará en el sur bonaerense.

El proyecto prevé la construcción de una moderna planta de fraccionamiento en las inmediaciones de la Ruta Nacional 3, en Bahía Blanca.

Allí los líquidos recuperados serán procesados para obtener productos comerciales listos para su exportación, principalmente propano y butano, ya que la demanda del mercado interno argentino se encuentra ampliamente cubierta.

La planta constituirá un eslabón estratégico para transformar los líquidos del gas de Vaca Muerta en productos de mayor valor agregado destinados al mercado internacional.

Una terminal portuaria preparada para grandes volúmenes

La última etapa contempla el desarrollo de una terminal de despacho en Puerto Galván, conectada a la planta de fraccionamiento mediante un ducto de 16 kilómetros.

El complejo incluirá una importante capacidad de almacenamiento, con:

  • Dos tanques para propano y butano de 70.000 y 100.000 metros cúbicos.
  • Dos tanques para gasolina natural de 30.000 metros cúbicos cada uno.
  • Espacio previsto para incorporar un tanque adicional en futuras expansiones.

La infraestructura permitirá consolidar un nuevo corredor exportador para los líquidos del gas provenientes de Vaca Muerta, fortaleciendo la inserción internacional de la producción argentina.

Con una inversión estimada en US$3.000 millones, el desarrollo impulsado por TGS representa una de las obras de midstream más importantes proyectadas para la próxima década en Argentina.

Además de garantizar la calidad del gas que abastece al mercado interno, el proyecto permitirá capturar y comercializar componentes de alto valor como el propano y el butano, generando nuevas exportaciones, ampliando la infraestructura energética nacional y acompañando el crecimiento de Vaca Muerta como uno de los principales polos productores de gas no convencional del mundo.