Neuquén encarece el uso del agua en Vaca Muerta para impulsar el reúso y anticiparse al impacto del RIGI

Vaca muerta sur

El Gobierno de Neuquén puso en marcha un nuevo esquema para el cobro del canon por el uso del agua en la actividad hidrocarburífera no convencional con el objetivo de incentivar la reutilización del agua de retorno de fractura (flowback), promover inversiones en tecnologías de tratamiento y fortalecer la gestión sustentable del recurso hídrico en Vaca Muerta.

La medida fue establecida mediante el Decreto 792/26, que entró en vigencia el 1° de julio, y representa un cambio significativo en la política provincial sobre uno de los insumos más críticos para el desarrollo de los yacimientos no convencionales.

Un canon atado al precio del gasoil

La principal modificación consiste en que el valor del canon dejará de estar fijado en una suma fija en pesos para quedar indexado al precio del Gasoil Grado 3 (Premium) de YPF en la ciudad de Neuquén.

De acuerdo con la nueva normativa, desde el 1° de julio de 2026 el canon equivale al valor de 2,5 litros de gasoil premium por cada metro cúbico de agua captada, mientras que desde el 1° de enero de 2027 aumentará a 3 litros por metro cúbico, con una actualización automática cada dos meses mediante declaraciones juradas.

El nuevo esquema reemplaza el sistema vigente desde 2016, cuando el canon básico había sido fijado en apenas $2,16 por metro cúbico, un valor que, pese a posteriores actualizaciones, representaba un costo prácticamente marginal dentro de las inversiones necesarias para perforar un pozo en Vaca Muerta.

Incentivar el reúso del agua

La decisión apunta a modificar la ecuación económica de las operadoras. Actualmente, tras las tareas de fractura hidráulica, gran parte del agua utilizada retorna a la superficie como flowback, un fluido con elevada salinidad y residuos químicos que requiere tratamiento para poder reutilizarse.

Hasta ahora, el bajo costo de captar agua dulce hacía que resultara más económico utilizar nuevas extracciones que invertir en plantas de tratamiento o sistemas de reciclaje.

Según especialistas del sector, hoy cerca del 97% del flowback termina siendo inyectado en pozos sumideros, mientras que apenas un 3% se reutiliza mediante proyectos piloto.

El propio decreto reconoce esta situación y sostiene que los valores históricos del canon «no resultan suficientes para generar señales económicas compatibles con los objetivos de reúso, eficiencia hídrica y preservación del recurso».

Una medida estratégica frente al RIGI

Otro de los aspectos centrales de la decisión provincial es su relación con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Al actualizar ahora el esquema tarifario, Neuquén busca fijar nuevas condiciones antes de que los grandes proyectos hidrocarburíferos ingresen al régimen nacional, que otorga estabilidad fiscal y limita la posibilidad de modificar durante décadas determinados componentes de la carga económica que afrontan las inversiones.

En ese sentido, el socio gerente de Confluencia Ambiental, Pedro Brissio, explicó que la medida permite «resguardar tarifas a futuro, teniendo en cuenta que luego las pautas no podrán modificarse por 30 años» para los proyectos que adhieran al régimen.

El desafío hídrico de Vaca Muerta

La decisión también responde al crecimiento proyectado de la actividad no convencional y a la necesidad de preservar los recursos hídricos de la provincia.

Cada pozo horizontal demanda entre 30.000 y 72.000 metros cúbicos de agua para las operaciones de fractura hidráulica.

De acuerdo con el informe «Cadena de Valor para el desarrollo de Vaca Muerta: Análisis y Proyección de los Insumos y Servicios Requeridos», elaborado en 2025 por el Instituto Argentino del Gas y del Petróleo (IAPG), durante el pico de actividad previsto para 2029 el consumo anual alcanzará entre 60 y 70 millones de metros cúbicos.

Las proyecciones indican que entre 2026 y 2040 el desarrollo de Vaca Muerta utilizará entre 700 y 800 millones de metros cúbicos de agua, un volumen equivalente aproximadamente al 3% del caudal anual del río Limay.

Con este nuevo esquema, la administración de Rolando Figueroa busca que el costo del agua refleje mejor su valor estratégico y que el crecimiento de la producción de hidrocarburos esté acompañado por una mayor eficiencia hídrica y una expansión de las tecnologías de reutilización, en un contexto donde la sustentabilidad se vuelve un factor cada vez más relevante para el desarrollo de Vaca Muerta.