Vaca Muerta: alumnos de la Universidad Austral conocieron en territorio los desafíos ambientales
Una delegación de la Maestría en Política, Derecho y Gestión Ambiental de la Universidad Austral visitó un yacimiento de Pan American Energy y una planta de tratamiento de residuos peligrosos en Añelo. La experiencia permitió conocer de cerca el proceso de producción hidrocarburífera y las herramientas aplicadas para gestionar los residuos generados por la actividad.
La expansión de Vaca Muerta no solo plantea oportunidades económicas y energéticas para Neuquén y para la Argentina. También coloca en primer plano la necesidad de fortalecer las políticas ambientales, la gestión de los residuos y las prácticas de economía circular asociadas al desarrollo de la industria hidrocarburífera.
Con ese eje, profesores y alumnos de la Maestría en Política, Derecho y Gestión Ambiental de la Universidad Austral realizaron una recorrida de dos jornadas por distintas instalaciones vinculadas con la actividad de Oil & Gas en la provincia de Neuquén.
El primer destino fue el yacimiento Aguada Pichana Oeste, operado por Pan American Energy (PAE), donde los integrantes de la delegación pudieron conocer en territorio las características de una operación de shale oil y gas.
Durante la visita observaron un pozo en plena etapa de perforación y conocieron detalles de las distintas fases que atraviesa una operación de este tipo. Según se explicó durante la recorrida, el pozo visitado alcanzará aproximadamente los 6.000 metros de profundidad total, considerando tanto el tramo vertical como el horizontal.
Uno de los aspectos que permitió dimensionar la particularidad de Vaca Muerta fue el contacto directo con la roca que contiene los hidrocarburos. Los visitantes pudieron observar y manipular muestras del material geológico sobre el cual se desarrolla posteriormente el proceso de fracturación hidráulica para posibilitar la extracción de petróleo y gas.
La jornada también incluyó una explicación sobre las diferentes densidades del petróleo y su clasificación de acuerdo con los índices API, una referencia utilizada internacionalmente para determinar la gravedad específica de los crudos.
Más allá del conocimiento técnico, la recorrida permitió poner en perspectiva la magnitud de la actividad que se desarrolla en la formación neuquina y el desafío que representa compatibilizar crecimiento productivo, generación de empleo y desarrollo energético con una gestión ambiental responsable.
El otro desafío: gestionar los residuos de la industria
La segunda jornada tuvo como escenario Añelo y la planta de tratamiento de residuos peligrosos de INDARSA, empresa especializada en la gestión y tratamiento de residuos derivados de la actividad hidrocarburífera, entre otras industrias.
En este caso, los alumnos y profesores pudieron conocer los procesos aplicados a los residuos generados durante las operaciones de perforación, particularmente los denominados cuttings o recortes de perforación.
INDARSA cuenta con tres plantas: dos destinadas al tratamiento y una tercera correspondiente a un relleno de seguridad para la disposición final de residuos que requieren este tipo de gestión.
Entre las tecnologías utilizadas se encuentran procesos físicos y químicos de estabilización y separación de fases, incineración y desorción térmica.
Uno de los aspectos destacados durante la visita fue el desarrollo de prácticas vinculadas con la economía circular. La empresa recupera materiales metálicos y no metálicos y, mediante procesos de desorción térmica, recupera agua e hidrocarburos que pueden ser reutilizados dentro de su propio sistema operativo.
La gestión de estos residuos adquiere una relevancia creciente a medida que aumenta la actividad hidrocarburífera. El desafío no consiste únicamente en disponer de los materiales generados, sino también en avanzar hacia procesos que permitan recuperar recursos, reducir los volúmenes destinados a disposición final y minimizar los impactos ambientales.
Producción y ambiente, un desafío inseparable
Las dos jornadas permitieron observar dos caras de una misma cadena productiva: por un lado, la extracción de los recursos de Vaca Muerta y, por otro, la gestión de los residuos que genera esa actividad.
En ese contexto, el crecimiento de la producción de petróleo y gas plantea una oportunidad estratégica para Neuquén y para el país, pero también exige que el desarrollo energético esté acompañado por controles, planificación y políticas ambientales rigurosas.
La experiencia de los estudiantes de la Maestría en Política, Derecho y Gestión Ambiental permitió trasladar los contenidos académicos al territorio y conocer directamente los procesos, tecnologías y desafíos que forman parte de una de las actividades productivas más importantes que atraviesa actualmente la Argentina.
La visita fue posible a partir del trabajo de Leticia Esteves y Verónica Salvarrey, graduadas y alumnas de la Maestría, junto con el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén.
Durante la recorrida por Aguada Pichana Oeste, María Belen Aliciardi, quien presidio la delegación, agradeció especialmente a Nicolás Fernández Arroyo, de Pan American Energy, por la recepción y el acompañamiento técnico. En Añelo, el reconocimiento fue para Gastón Gerardo Devesa, gerente de INDARSA, y todo su equipo, por compartir información y conocimientos sobre los procesos de tratamiento.
El recorrido dejó una conclusión central: el desarrollo de Vaca Muerta y la gestión ambiental ya no pueden pensarse como agendas separadas. La escala que está alcanzando la actividad hidrocarburífera demanda incorporar desde el comienzo criterios de prevención, tratamiento, recuperación y economía circular.
Para la formación de profesionales especializados en política y gestión ambiental, conocer estas realidades directamente en el territorio resulta fundamental para aportar soluciones que permitan que el crecimiento productivo de hoy también se traduzca en un desarrollo sostenible para las próximas décadas.
