Día del Ambiente: FARN denuncia una regresión ambiental sin precedentes en el país

Riachuelo

En el marco del Día Mundial del Ambiente, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) presentó la 18° edición de su Informe Ambiental FARN (IAF) 2026, titulado “Piezas de un rompecabezas ambiental. Entre la desregulación y la construcción de una esperanza colectiva”, una publicación que analiza el estado de las políticas ambientales en Argentina y advierte sobre un fuerte retroceso institucional, presupuestario y normativo en materia de protección ambiental.

El informe aborda algunos de los principales desafíos de la agenda socioambiental del país, entre ellos la pérdida de biodiversidad, el cambio climático, la ejecución de los presupuestos ambientales, las actividades extractivas y la situación de la Cuenca Matanza-Riachuelo.

Durante la presentación oficial, realizada en La Paz Arriba y que reunió a representantes de organizaciones sociales, comunidades territoriales, periodistas, especialistas y dirigentes políticos, Andrés Nápoli, director ejecutivo de FARN, cuestionó el rumbo de la política ambiental nacional.

“Hoy en día tenemos una desregulación que prácticamente lo que nos hace es un desguace de todas las instituciones del Estado, y eso incluye al ambiente. Las caídas presupuestarias en el sector ambiental son estrepitosas, y a eso le tenemos que sumar la subejecución”, afirmó.

Biodiversidad en retroceso

Uno de los capítulos centrales del informe está dedicado a la pérdida de biodiversidad y la degradación de ecosistemas. Según datos oficiales recopilados por FARN, entre 2022 y 2024 Argentina perdió más de 550.000 hectáreas de bosque nativo. La cifra incluye 211.974 hectáreas desmontadas en 2022, 173.816 en 2023 y otras 165.061 durante 2024.

El documento señala que los incendios forestales representan una de las principales amenazas para los ecosistemas argentinos, ya que explican alrededor del 13% de la pérdida total de bosques y afectan además humedales y pastizales.

Aunque Argentina mantiene compromisos internacionales vinculados a la conservación de la biodiversidad, el informe advierte sobre crecientes dificultades para traducir esos acuerdos en políticas públicas efectivas y sostenidas en el tiempo.

Cambio climático y compromisos incumplidos

El reporte también analiza la situación climática del país y sostiene que Argentina se encuentra cada vez más alejada de las metas asumidas en el marco del Acuerdo de París.

Según FARN, incluso antes del cambio de gobierno de fines de 2023 el país ya mostraba dificultades para cumplir con sus compromisos de reducción de emisiones. Sin embargo, la organización considera que la brecha se profundizó desde 2024, a partir de cambios institucionales, recortes presupuestarios y discursos oficiales que cuestionan la existencia del cambio climático.

Entre los aspectos señalados figura la reducción del rango del Ministerio de Ambiente a una subsecretaría y la disminución de recursos destinados a programas ambientales estratégicos.

Recortes de hasta el 95% en partidas ambientales

El análisis presupuestario constituye otro de los ejes destacados del informe. De acuerdo con los datos presentados por FARN, las partidas destinadas a la Subsecretaría de Ambiente, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, la Administración de Parques Nacionales, el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos y el Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas sufrieron reducciones de entre el 67% y el 95% en términos reales respecto de 2023.

La organización sostiene que estos recortes comprometen seriamente la capacidad del Estado para diseñar, implementar y monitorear políticas públicas de protección ambiental.

La situación de la Cuenca Matanza-Riachuelo

El informe también dedica un capítulo a la Cuenca Matanza-Riachuelo, donde identifica una desaceleración de los procesos de saneamiento ambiental y de relocalización de familias que habitan en zonas de riesgo.

Entre 2011 y 2021 fueron relocalizadas 1.533 familias en la Ciudad de Buenos Aires y otras 120 accedieron a mejoras habitacionales. Sin embargo, desde 2021 no se registran nuevas relocalizaciones. Actualmente, unas 700 familias continúan esperando una solución definitiva en distintos barrios de la cuenca.

Para FARN, esta situación refleja una pérdida de impulso en uno de los procesos de saneamiento ambiental más importantes del país.

Una esperanza colectiva

A pesar del diagnóstico crítico, el informe también pone el foco en las respuestas de la sociedad civil y en las experiencias de organización ciudadana que buscan defender los bienes comunes y fortalecer las políticas ambientales.

En ese sentido, Nápoli destacó la reciente movilización en defensa de la Ley de Glaciares, que reunió más de 850.000 firmas, como una muestra de la capacidad de articulación social frente a las amenazas ambientales.

“Este proceso nos está dejando un desentendimiento del Estado nacional, que está delegando sus responsabilidades en las provincias sin garantizar los recursos necesarios para ejercerlas. Prima la idea de provincializar el ambiente”, sostuvo el referente ambiental, aunque remarcó que la construcción de una esperanza colectiva continúa siendo una herramienta fundamental para impulsar transformaciones y sostener la agenda ambiental en Argentina.