Eficiencia y energía: la propuesta de LIHUE para transformar las redes de agua en fuentes sostenibles

Austral - 25-3 - Greco

En el panel técnico de la Jornada por el Día Mundial del Agua organizada por la Universidad Austral y Futuro Sustentable,  LIHUE Ingeniería puso el foco en uno de los desafíos menos visibles pero más relevantes del sector: el alto consumo energético asociado a los sistemas de agua y saneamiento, y las oportunidades para optimizarlo mediante innovación tecnológica.

La compañía, con más de tres décadas de trayectoria en obras de ingeniería, destacó que el sector hídrico representa aproximadamente el 8% del consumo energético global, gran parte del cual se destina a procesos de bombeo y tratamiento. En ese contexto, planteó la necesidad de avanzar hacia soluciones que permitan mejorar la eficiencia sin comprometer la calidad del servicio.

Uno de los conceptos centrales de la presentación fue el aprovechamiento de la energía hidráulica disponible en las redes de distribución. Actualmente, en muchos sistemas, el exceso de presión se disipa mediante válvulas reductoras, lo que implica una pérdida de energía potencial que podría ser recuperada.

Para abordar este punto, LIHUE presentó la tecnología de bombas funcionando como turbinas (PAT, por sus siglas en inglés), una alternativa que permite generar electricidad a partir de ese excedente de presión. Se trata de bombas centrífugas convencionales que operan en modo inverso, convirtiendo energía hidráulica en energía eléctrica limpia.

Entre las principales ventajas de esta tecnología, se destacan su menor costo de inversión en comparación con turbinas tradicionales, la simplicidad en el mantenimiento —al utilizar componentes estándar— y tiempos de instalación más reducidos. Además, contribuye a disminuir el costo de generación energética y la huella de carbono de las infraestructuras hídricas.

La solución puede aplicarse en redes de agua potable, acueductos, descargas de plantas de tratamiento y procesos industriales, generando impactos concretos como la reducción de pérdidas por control de presión y la mejora en la eficiencia operativa.

Desde la empresa subrayaron que este tipo de desarrollos permiten “transformar la red de agua en una red de energía”, convirtiendo un recurso habitualmente desaprovechado en una fuente de valor económico y ambiental.

La presentación dejó en claro que, frente a un escenario de creciente demanda energética y presión sobre los recursos, la integración entre agua y energía aparece como una oportunidad estratégica para avanzar hacia sistemas más sostenibles y resilientes.