Fluence: fuentes alternativas y reúso, claves para garantizar el agua del futuro

Austral - 25-3 - De la Mata

En el marco de la Jornada por el Día Mundial del Agua, organizada por la Universidad Austral y Futuro Sustentable, Fluence presentó un diagnóstico claro: las fuentes tradicionales de agua están cada vez más presionadas, tanto por la sobreexplotación como por los efectos del cambio climático, lo que obliga a repensar el modelo de gestión del recurso.

Durante la exposición, encabezada por Manuel García de la Mata, se destacó que avanzar hacia fuentes alternativas o no convencionales ya no es una opción, sino una necesidad para garantizar la sostenibilidad hídrica a largo plazo.

Entre estas fuentes, se mencionaron opciones como la captación de agua de lluvia, la desalación de agua de mar, el aprovechamiento de aguas subterráneas profundas e incluso el reúso de efluentes cloacales e industriales. Sin embargo, se remarcó que estas alternativas requieren procesos de tratamiento más complejos y tecnologías avanzadas para asegurar su calidad.

Uno de los ejes principales fue la desalación, una tecnología considerada madura a nivel global pero aún poco desarrollada en Argentina. Según De la Mata el país cuenta con potencial para su expansión, especialmente en zonas costeras donde puede representar una solución viable frente a la escasez. Además, se buscó desmitificar algunos prejuicios: el agua desalinizada puede alcanzar altos estándares de calidad, y sus costos y consumo energético no necesariamente son superiores a otras alternativas, especialmente cuando el transporte de agua implica grandes distancias.

El reúso de efluentes también ocupó un lugar central en la presentación. Desde Fluence se planteó un cambio de paradigma: los efluentes deben ser considerados una fuente de recursos —agua, energía y nutrientes— y no simplemente un residuo. En este sentido, se destacó que el reúso puede aplicarse en distintos niveles, desde riego e industria hasta consumo humano indirecto o directo, siempre que se cumplan los estándares regulatorios.

A nivel global, esta tendencia viene acompañada por marcos normativos cada vez más específicos y exigentes. En línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente el ODS 6, el desafío no solo pasa por la inversión en infraestructura, sino también por el fortalecimiento institucional y regulatorio para ampliar el tratamiento y reciclaje de aguas residuales.

Como conclusión, la presentación dejó en claro que el futuro del agua dependerá de la capacidad de integrar nuevas fuentes, adoptar tecnologías innovadoras y cambiar la forma en que se concibe el recurso: de un modelo extractivo a uno circular, donde cada gota cuenta y puede ser reutilizada.