Rellenos sanitarios: cómo funcionan y qué rol cumplen los geosintéticos en la gestión de residuos

Relleno Sanitario

En las ciudades de América Latina, una persona genera en promedio entre 1 y 1,3 kilos de residuos por día. Aunque muchas veces la basura desaparece de la vista una vez que se desecha, su tratamiento y disposición final representan uno de los principales desafíos ambientales urbanos.

El destino ideal de esos residuos son los rellenos sanitarios, instalaciones especialmente diseñadas para la disposición final de residuos sólidos de manera segura y controlada, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental y proteger la salud pública. Sin embargo, en muchos casos los desechos terminan en basurales a cielo abierto, donde existen pocos controles y mayores riesgos de contaminación.

En este contexto, desde Amanco Wavin destacaron el papel de los geosintéticos como elementos clave para garantizar el funcionamiento eficiente y seguro de los rellenos sanitarios, ya que permiten impermeabilizar, drenar, reforzar y controlar el sistema.

Cómo funciona un relleno sanitario

El proceso comienza con la impermeabilización del terreno mediante capas de suelo compacto, geomembranas y sistemas de drenaje que evitan filtraciones hacia el suelo y las napas subterráneas. Luego, los residuos son distribuidos en celdas, compactados con maquinaria y cubiertos periódicamente con tierra u otros materiales para reducir olores, controlar vectores y mantener la estabilidad del sitio.

Uno de los aspectos más importantes es el manejo de lixiviados, el líquido que se genera cuando el agua atraviesa los residuos y arrastra sustancias contaminantes. Estos líquidos son captados mediante sistemas de drenaje ubicados en el fondo del relleno y conducidos hacia piletas o plantas de tratamiento, donde se controla su calidad antes de su disposición final o reutilización.

Otro componente central es la captación de gases, principalmente metano, generado por la descomposición de los residuos orgánicos. En los rellenos modernos, este biogás se extrae a través de pozos y tuberías para su quema controlada, venteo o incluso aprovechamiento energético, reduciendo riesgos de explosión y emisiones contaminantes.

Además, durante toda la operación y también después del cierre del relleno, se realizan monitoreos ambientales continuos sobre aguas, emisiones, estabilidad del terreno, olores y presencia de vectores.

“A diferencia de un basural a cielo abierto, un relleno sanitario es una solución de ingeniería que acondiciona el sitio, impermeabiliza el terreno, confina y cubre los residuos, gestiona lixiviados y gases, y mantiene controles permanentes para garantizar una disposición segura y ambientalmente responsable”, explicó Víctor Guajardo, gerente general de Amanco Wavin Argentina.

El aporte de los geosintéticos

Según la compañía, el uso de geosintéticos mejora la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad de los rellenos sanitarios. Entre sus beneficios se destacan la reducción de filtraciones contaminantes, la optimización de la captación de gases y la mejora de la estabilidad estructural del sistema.

También contribuyen a disminuir costos operativos gracias a su durabilidad y menor necesidad de mantenimiento, además de reducir el uso de materiales tradicionales y, con ello, la huella de carbono de las obras.

En paralelo, Amanco Wavin anunció recientemente el lanzamiento de Geosoft 4.1, una nueva versión de su software gratuito orientado a ingenieros y diseñadores que trabajan en proyectos con geosintéticos. La herramienta incorpora mejoras en la plataforma, nuevas soluciones de diseño y contenido técnico actualizado para optimizar la planificación y ejecución de obras vinculadas a infraestructura y gestión ambiental.