Ferrero presentó su Informe de Sostenibilidad 2025 con avances en acción climática y economía circular
En el año en que celebra su 80° aniversario, Ferrero publicó su Informe de Sostenibilidad 2024/25, un documento que refleja los avances de la compañía en materia ambiental, social y de gobernanza (ASG), así como la integración de la sostenibilidad en toda su cadena de valor, desde el origen de las materias primas hasta la elaboración de sus productos.
El reporte pone el foco en Ferrero Farming Values, el marco estratégico que guía el abastecimiento responsable de ingredientes clave como cacao, aceite de palma, avellanas, café y lácteos, fortaleciendo la resiliencia de las cadenas de suministro y promoviendo prácticas agrícolas sostenibles.
«El éxito a largo plazo de Ferrero sigue estrechamente vinculado al bienestar de las personas y los ecosistemas de los que depende nuestra cadena de suministro. Los consumidores buscan cada vez más marcas en las que puedan confiar, basadas en la calidad, prácticas de abastecimiento responsables, una fabricación cuidadosa y un compromiso genuino con las personas y el planeta», afirmó Giovanni Ferrero, presidente del Grupo Ferrero.
Por su parte, el director ejecutivo del Grupo, Lapo Civiletti, destacó que Ferrero Farming Values constituye una herramienta para transformar los compromisos de sostenibilidad en acciones concretas, fortaleciendo la responsabilidad de los proveedores, mejorando la trazabilidad de los ingredientes y promoviendo la colaboración en toda la cadena de valor.
Trazabilidad y abastecimiento responsable
Uno de los principales avances del informe corresponde al abastecimiento sostenible de materias primas. Durante el último ejercicio, la compañía alcanzó altos niveles de trazabilidad en sus principales ingredientes.
El 98% del cacao pudo rastrearse hasta los mapas poligonales de las fincas de origen, mientras que el aceite de palma alcanzó un 98,6% de trazabilidad hasta las plantaciones. En el caso de las avellanas, la trazabilidad llegó al 97% hasta el productor, y el café alcanzó el 100% hasta los mapas poligonales de las explotaciones agrícolas.
Además, cerca de 230.000 polígonos agrícolas correspondientes a las cadenas de suministro de cacao, café y aceite de palma fueron monitoreados conforme a los requisitos del Reglamento de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación (EUDR), fortaleciendo la transparencia y el control sobre el origen de las materias primas.
En materia de certificaciones, el informe destaca que el 99% del cacao fue adquirido mediante esquemas independientes como Rainforest Alliance, Cocoa Horizons y Fairtrade, mientras que el 100% del aceite de palma contó con certificación RSPO y la totalidad del café fue certificado por Rainforest Alliance bajo el modelo de cadena segregada.
Asimismo, Ferrero continuó ampliando sus programas de desarrollo comunitario, entre ellos la alianza con Save the Children en Costa de Marfil, que prevé alcanzar a 235 comunidades productoras de cacao antes de 2030.
Avances en descarbonización y gestión ambiental
El informe también presenta nuevos avances en la estrategia climática de la compañía.
Durante el ejercicio se puso en marcha el Decarbonization Hub, una herramienta destinada a que las plantas industriales diseñen e implementen planes de reducción de emisiones replicables en todas las operaciones del grupo.
En paralelo, Ferrero inició una campaña global para recopilar datos de emisiones de Alcance 3 (Scope 3) entre sus proveedores, alcanzando aproximadamente el 60% del volumen de materias primas adquiridas y obteniendo una tasa de respuesta del 93%.
Como resultado de las iniciativas de eficiencia energética y transición hacia energías renovables, las emisiones de gases de efecto invernadero de Alcance 1 y 2 disminuyeron un 7,2% respecto del ejercicio anterior. Actualmente, 24 plantas industriales operan con electricidad proveniente al 100% de fuentes renovables suministradas por la red eléctrica.
En materia de gestión del agua, la compañía completó su primera evaluación corporativa de huella hídrica y se incorporó a la Alianza para la Gestión Responsable del Agua.
Economía circular en los envases
La reducción del impacto ambiental de los envases continúa siendo otro de los ejes de la estrategia de sostenibilidad.
Actualmente, el 92,9% de los envases de Ferrero fueron diseñados para ser reciclables, reutilizables o compostables, mientras que el 86,8% ya puede reciclarse o reutilizarse de manera efectiva a gran escala.
Entre los proyectos destacados figura el rediseño de los envases de Ferrero Rocher, que permitió reducir un 14,7% la cantidad de plástico por producto respecto de la línea base 2019/20, evitando el uso acumulado de aproximadamente 16.000 toneladas de plástico desde 2021.
Innovación para un consumo responsable
En el ámbito de la nutrición, Ferrero desarrolló nuevos Criterios de Nutrición basados en evidencia científica para orientar la innovación y la evolución de su portafolio de productos.
Asimismo, actualizó sus Principios de Publicidad y Marketing con el objetivo de fortalecer las prácticas de comunicación responsable hacia los consumidores.
Personas y desarrollo social
El informe también refleja avances en materia de gestión del talento, inclusión y desarrollo comunitario.
Durante el período, el programa interno Inclusión y Respeto llegó a 61 países, donde se realizaron más de 500 sesiones de capacitación orientadas a promover ambientes laborales diversos, inclusivos y respetuosos.
La encuesta anual de clima laboral alcanzó una participación del 86% de los colaboradores y registró mejoras tanto en los indicadores de compromiso como de habilitación de los equipos.
En el plano social, el programa Joy of Moving, que promueve la actividad física y los hábitos saludables en niños, celebró su vigésimo aniversario. Desde su creación en 2005 alcanzó a más de 60 millones de niños en todo el mundo, de los cuales 4,9 millones participaron durante el último año en 35 países, con el apoyo de más de 130 organizaciones públicas y privadas.
Con estos resultados, Ferrero reafirma su estrategia de crecimiento sustentable, integrando la innovación, la gestión responsable de los recursos naturales y el desarrollo de las personas como pilares para construir cadenas de suministro más resilientes y avanzar hacia sistemas alimentarios sostenibles.