Jáchal reclama monitoreo ambiental participativo ante el avance del proyecto Vicuña

Jachal

La discusión por el acceso del proyecto minero Vicuña a la línea eléctrica de 500 kV en San Juan sumó un fuerte componente ambiental durante la audiencia pública convocada por el ENRGE. Entre los planteos presentados por distintos actores, el municipio de Jáchal puso el foco en la necesidad de garantizar controles ambientales independientes y la participación activa de la comunidad en el seguimiento de los impactos del emprendimiento.

Durante la audiencia realizada ayer, el intendente de Jáchal, Matías Espejo, expresó la posición oficial del departamento frente a la solicitud de infraestructura energética requerida para el desarrollo del complejo minero que integran los proyectos Josemaría y Filo del Sol. Si bien reconoció la importancia estratégica de las obras para el crecimiento económico y el posicionamiento de San Juan en el mercado global del cobre, advirtió que el desarrollo debe ir acompañado de garantías ambientales y beneficios concretos para las comunidades locales.

Uno de los puntos centrales de la exposición fue el pedido de crear un sistema de monitoreo ambiental participativo, considerado por el municipio como una condición indispensable para avanzar con legitimidad social. La propuesta contempla la conformación de un organismo integrado por representantes del municipio, la provincia, la empresa operadora y entidades científicas, con acceso permanente a información sobre la calidad del agua, el aire y los suelos.

Según planteó Espejo, el objetivo es que los datos ambientales sean públicos, transparentes y verificables, permitiendo a la comunidad conocer de manera directa la evolución de los indicadores vinculados a la actividad minera. La iniciativa busca fortalecer la confianza social en torno al proyecto y establecer mecanismos de control que acompañen el crecimiento de la actividad extractiva.

La preocupación por los recursos naturales también estuvo presente en relación con la infraestructura energética requerida por Vicuña. El municipio solicitó garantías técnicas para evitar que la elevada demanda eléctrica del emprendimiento, estimada en unos 260 MW, afecte el suministro destinado a hogares, sistemas de riego y pequeños productores de la región.

Además, Jáchal manifestó la necesidad de que cualquier expansión de la infraestructura contemple una planificación territorial de largo plazo, evitando que el desarrollo minero condicione futuras actividades agrícolas, industriales o productivas en el norte sanjuanino.

El planteo ambiental se complementó con pedidos de fortalecimiento de servicios esenciales, inversiones en agua potable, salud y conectividad, así como mecanismos de compensación por los impactos territoriales derivados de la ocupación de tierras y el uso intensivo de caminos.

Finalmente, el municipio solicitó participar de los espacios de gobernanza vinculados al futuro corredor energético, mediante su incorporación a mesas técnicas y ámbitos de seguimiento. Desde Jáchal sostienen que la transición hacia una mayor explotación minera debe estar acompañada por mecanismos de control ambiental, transparencia y participación ciudadana que permitan compatibilizar el desarrollo económico con la protección de los recursos naturales y la calidad de vida de las comunidades.