La Ciudad avanza con más de 15 obras pluviales para prevenir anegamientos y reforzar la red hidráulica
La Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un plan de más de 15 obras pluviales focalizadas con el objetivo de optimizar el escurrimiento del agua en calles y evitar anegamientos en distintos barrios porteños. Las intervenciones sumarán más de cinco kilómetros de nuevos conductos y beneficiarán de manera directa a más de 50.000 vecinos.
Según explicó el ministro de Espacio Público porteño, Ignacio Baistrocchi, se trata de obras estratégicas que apuntan a fortalecer la capacidad de respuesta del sistema frente a lluvias cada vez más intensas.
“Estas obras no siempre se ven, pueden pasar desapercibidas, pero son fundamentales para que el sistema pluvial funcione mejor. Intervenimos en puntos específicos, sin improvisación, reforzando la red y preparándonos para lluvias cada vez más intensas”, sostuvo el funcionario.
Obras de precisión para reforzar el sistema hidráulico
Las tareas incluyen ampliaciones, readecuaciones y reparaciones de la red pluvial en barrios de toda la Ciudad. Las intervenciones fueron definidas a partir de un relevamiento técnico y de los reclamos realizados por vecinos durante eventos de lluvia.
Desde el inicio del Plan Hidráulico, la Ciudad ya ejecutó más de 83 kilómetros de obras en las cuencas más críticas, como Maldonado, Vega, Cildañez y ahora Medrano.
Como resultado, más de 2,5 millones de porteños y más del 80% de la superficie urbana cuentan actualmente con protección frente al riesgo de inundaciones.
Un “mapa de calor” para detectar zonas críticas
Para definir las prioridades de intervención, la Ciudad desarrolló un “mapa de calor” que permite identificar las zonas con mayor recurrencia de anegamientos a partir de los reclamos vecinales y el monitoreo técnico de la red.
Con esa información se determinan distintos tipos de obras:
- Ampliación: incorporación de nuevos conductos y sumideros.
- Readecuación: reemplazo o modificación de conductos existentes.
- Reparación: corrección de daños puntuales en la red.
Barrio por barrio: las principales obras previstas
Entre las intervenciones más importantes del Plan de Obras Pluviales 2026 se destacan:
- En Liniers ya se completó una ampliación sobre la calle Ercilla, entre Oliden y Larrazábal, con 272 metros de conductos nuevos y ocho sumideros.
- En Agronomía se ejecutó una obra sobre Gutenberg, Helguera y Cuenca, incorporando 211 metros de conductos.
- En Palermo se readecuó la red sobre la calle Zapata y además avanza una obra clave en Dorrego, Figueroa Alcorta y Del Libertador, donde se sumarán 1.200 metros de nuevos conductos.
- En Villa Santa Rita se ampliará la red sobre Remedios de Escalada de San Martín y Magariño Cervantes, incorporando 45 sumideros nuevos.
- En Villa Devoto se ejecuta una ampliación sobre Coronel Ramón Lista y José Pedro Varela.
- En Parque Chacabuco avanzan obras sobre Zuviría y tareas de limpieza profunda en Balbastro y Cachimayo.
- También habrá trabajos en Flores, Parque Chas, Núñez, Barracas, Constitución, Villa Lugano, Villa Crespo y Boedo.
Limpieza histórica en el Arroyo Cildañez
En paralelo, la Ciudad realiza una intervención de gran escala sobre el Arroyo Cildañez, uno de los conductos troncales más importantes del sistema hidráulico porteño.
Los trabajos se desarrollan en el tramo entubado de Villa Soldati y contemplan la extracción de más de 32.000 metros cúbicos de sedimentos acumulados, un volumen equivalente a 10 piletas olímpicas o a la carga de 1.000 camiones de gran porte.
Las tareas se realizan mediante maquinaria pesada y el material extraído es trasladado posteriormente a la CEAMSE para su disposición final.
Monitoreo y mantenimiento permanente
El plan de obras se complementa con tareas preventivas diarias sobre toda la infraestructura pluvial de la Ciudad, incluyendo la limpieza de más de 30.000 sumideros y el mantenimiento de 10.000 bocas de registro.
Además, se realizan controles permanentes sobre estaciones de bombeo estratégicas como Boca-Barracas, Vega, Vega II, White y Maldonado, fundamentales para responder ante eventos climáticos extremos y sudestadas.
La Ciudad también monitorea 29 pasos bajo nivel y utiliza sensores en tiempo real para seguir el comportamiento de la red hidráulica y actuar rápidamente ante alertas meteorológicas.