La Rioja: un incendio forestal ya arrasó 900 hectáreas en la Sierra de Guanchín

Incendios La Rioja

Un importante incendio forestal mantiene en máxima alerta a los equipos de emergencia que trabajan en la Sierra de Guanchín, en el departamento Chilecito, provincia de La Rioja. Las llamas ya arrasaron alrededor de 900 hectáreas de vegetación nativa y continúan avanzando favorecidas por fuertes ráfagas de viento, mientras brigadistas y bomberos concentran sus esfuerzos en evitar que el fuego alcance zonas pobladas y puestos rurales.

El jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chilecito, Vicente Porto, describió un escenario altamente complejo, condicionado por un comportamiento errático del incendio debido a las condiciones meteorológicas.

«El panorama no es favorable para nosotros los bomberos. Tenemos ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora y el comportamiento del fuego cambia permanentemente», señaló desde el lugar del operativo.

Los equipos trabajan para impedir que el fuego llegue a los puestos rurales de Villa Elisa y La Ensenada, además de evitar que las llamas desciendan hacia la localidad de Guanchín.

«Estamos resguardando puestos, animales y, sobre todo, cuidando a nuestro personal», explicó Porto, quien remarcó que el incendio aún no está contenido.

Las llamas ya superaron los 2.800 metros sobre el nivel del mar y una extensa columna de humo afecta distintos sectores de la sierra. Parte del humo y las cenizas también alcanzaron la ciudad de Chilecito, lo que llevó a las autoridades a solicitar a la población que evite circular por Guanchín y por la Cuesta de Santa Florentina para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.

Más de 60 brigadistas en un operativo de alta complejidad

El operativo reúne a más de 60 personas, entre Bomberos Voluntarios, Brigadas Forestales, Defensa Civil, personal sanitario y dotaciones de refuerzo enviadas desde La Rioja Capital por la Federación Riojana de Bomberos.

Las tareas se desarrollan en un terreno de difícil acceso, donde el combate al fuego se realiza principalmente con herramientas manuales.

«Es cuerpo a cuerpo. Subimos caminando con herramientas manuales. No podemos cargar grandes cantidades de agua porque veinte litros significan veinte kilos en la espalda», explicó Porto, reflejando las exigencias físicas que enfrentan los brigadistas.

Las condiciones meteorológicas también impiden el apoyo aéreo. Según indicó el jefe de Bomberos, los fuertes vientos hacen demasiado riesgosa la operación de aviones hidrantes, por lo que las tareas se concentran en contener el perímetro del incendio para limitar su expansión.

Respecto del origen del incendio, una de las principales hipótesis apunta a una acción humana. De acuerdo con testimonios de puesteros de la zona, el fuego podría haberse iniciado luego de una importante afluencia de visitantes durante la jornada previa.

«Nos informaron que ayer subieron alrededor de cien vehículos. Algunas personas habrían hecho fuego para cocinar y no lo apagaron correctamente», indicó Porto.

De confirmarse esta versión, el siniestro se sumaría a la larga lista de incendios forestales provocados por negligencia humana, responsable de la gran mayoría de estos eventos en Argentina.

Un fuerte impacto ambiental

Además del riesgo para las personas y la infraestructura rural, el incendio representa una grave pérdida para los ecosistemas de la Sierra de Guanchín. Las cerca de 900 hectáreas afectadas corresponden a ambientes de vegetación nativa que albergan una importante biodiversidad y cumplen funciones esenciales como la conservación de suelos, la regulación hídrica y la captura de carbono.

La destrucción de estos ambientes no solo implica la pérdida de flora y fauna, sino que también incrementa el riesgo de erosión, afecta la calidad del agua y reduce la capacidad del ecosistema para recuperarse frente a futuros eventos climáticos extremos.

Mientras continúan las tareas de combate, las autoridades reiteraron el pedido de evitar la circulación por las zonas afectadas y recordaron la importancia de extremar las medidas de prevención, especialmente durante la temporada de mayor riesgo de incendios forestales.