Litio y transición energética: Rio Tinto apuesta al potencial del norte argentino
Durante el BritDay 2026 realizado en Salta, uno de los encuentros más importantes para el debate sobre inversión, minería y desarrollo regional, Rio Tinto Lithium ratificó su apuesta por el noroeste argentino y destacó el papel estratégico que la actividad minera ya está desempeñando en la transformación económica del país.
Ignacio Costa, gerente general de Rio Tinto Lithium en Argentina, aseguró que la minería dejó de ser una expectativa futura para convertirse en una realidad concreta que está impulsando el crecimiento de las provincias del NOA y generando nuevas oportunidades de desarrollo.
“La minería ya empezó. A veces nos preguntan cuándo va a comenzar, pero basta con recorrer esta región para ver que ya es una realidad”, afirmó el ejecutivo ante empresarios, diplomáticos y funcionarios presentes en el encuentro.
Inversiones estratégicas para el desarrollo regional
Rio Tinto concentra actualmente gran parte de su expansión en el noroeste argentino, donde desarrolla tres proyectos estratégicos vinculados a la producción de litio, uno de los minerales críticos para la transición energética global.
Durante su exposición, Costa destacó que gestionar iniciativas de esta magnitud requiere coordinar intereses y necesidades de distintos niveles de gobierno y de las comunidades locales.
“Se gestiona con mucho diálogo”, resumió, al referirse al trabajo conjunto que demanda el desarrollo de proyectos mineros de gran escala.
La participación del ejecutivo se dio en el marco de un diálogo moderado por Ernesto Cussianovich, quien recordó la coincidencia académica que ambos compartieron años atrás como becarios Chevening y graduados de la London School of Economics, una experiencia que hoy vuelve a cruzarlos en Salta, con Costa al frente de las operaciones de una de las compañías mineras más importantes del mundo.
Instituciones sólidas para inversiones de largo plazo
Uno de los ejes centrales de su exposición fue la necesidad de garantizar estabilidad institucional para sostener inversiones que requieren horizontes de varias décadas.
“Coincido plenamente con el mensaje sobre instituciones fuertes. Esa es la base. Sin instituciones sólidas no podríamos hacer minería en ninguna de las provincias donde operamos”, sostuvo.
En ese contexto, destacó la importancia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que definió como una herramienta fundamental para brindar previsibilidad y seguridad a los proyectos de gran escala.
Rio Tinto fue la primera empresa minera en obtener la aprobación del RIGI para su proyecto Rincón, ubicado en la provincia de Salta, que contempla una inversión cercana a los 2.500 millones de dólares. Posteriormente, la compañía consiguió una segunda aprobación para otro proyecto en Catamarca.
“Las instituciones fuertes y perdurables son las que nos permiten seguir invirtiendo en proyectos que duran décadas y benefician a generaciones enteras”, afirmó Costa.
Competitividad para sostener el crecimiento
Más allá del escenario favorable para las inversiones, el ejecutivo advirtió que el principal desafío para consolidar el crecimiento de la actividad será mejorar los niveles de competitividad.
“Queremos seguir creciendo en Argentina y seguir creciendo en el NOA, pero para eso tenemos que bajar costos”, señaló.
Según explicó, la minería argentina necesita avanzar en eficiencia operativa para atraer nuevas inversiones y garantizar la viabilidad de los proyectos que hoy se encuentran en distintas etapas de desarrollo.
Costa remarcó que la mejora de la competitividad no debe interpretarse como una limitación, sino como una oportunidad para expandir toda la industria.
“Si somos competitivos, habrá más minería. No solamente para Rio Tinto, sino para toda la industria”, concluyó.
Con inversiones multimillonarias en marcha y una creciente demanda global de minerales críticos para la transición energética, el NOA se consolida como uno de los principales polos de desarrollo minero de América Latina. En ese escenario, compañías como Rio Tinto buscan posicionarse como actores clave de una actividad que, según destacan desde el sector, ya está redefiniendo la matriz productiva y económica de la región.