Nueva ley de biocombustibles: qué cambios propone y cómo impactaría en el mercado

Senado votando

El proyecto fue aprobado por el Senado y ahora deberá ser tratado por la Cámara de Diputados. La iniciativa plantea un aumento progresivo del corte de bioetanol y nuevos porcentajes para el biodiésel.

La reforma de la Ley de Biocombustibles propone modificar las condiciones de producción y comercialización de bioetanol y biodiésel en Argentina, con el objetivo de aumentar gradualmente la participación de estos combustibles en el mercado interno.

El proyecto ya obtuvo la aprobación del Senado y ahora deberá ser tratado por la Cámara de Diputados. Por el momento, los cambios no están vigentes.

La iniciativa cuenta con el respaldo de distintos gobernadores y sectores productivos, debido al posible impacto sobre las economías regionales vinculadas con la producción de caña de azúcar y maíz, así como sobre la industria aceitera y sojera.

Bioetanol: el corte podría llegar al 15%

Uno de los principales cambios está relacionado con el porcentaje de bioetanol que debe mezclarse con las naftas.

Durante el primer año de vigencia de la nueva ley, el corte obligatorio se mantendría en 12%. Posteriormente, el porcentaje aumentaría de manera progresiva hasta alcanzar el 15%.

La propuesta contempla, además, mantener una participación del 6% para el bioetanol producido a partir de caña de azúcar y otro 6% para el elaborado a partir de maíz durante el período previsto por la normativa.

El incremento del corte podría generar una mayor demanda de materias primas y beneficiar a las cadenas productivas vinculadas con la industria azucarera y maicera. En provincias como Tucumán, el impacto dependerá de cómo se distribuyan los nuevos volúmenes entre los productores.

Biodiésel: cambios para las empresas no integradas

En el caso del biodiésel, el proyecto establece una reducción progresiva del porcentaje correspondiente a las empresas no integradas.

De acuerdo con el dictamen citado en la información difundida por la Agencia Noticias Argentinas, el porcentaje sería del 6,5% al cumplirse un año de la sanción de la ley.

Luego se reduciría al:

  • 5,5% en 2029.

  • 5% en 2030.

  • 4% en 2031.

Este último porcentaje se mantendría hasta 2036, según lo establecido en la propuesta.

La autoridad de aplicación tendría la posibilidad de modificar excepcionalmente estos porcentajes mediante una resolución fundada. Esto podría ocurrir ante situaciones de escasez que afecten el abastecimiento interno o por cuestiones vinculadas con la calidad y aspectos técnicos.

Qué actividades quedarían exceptuadas

Otro de los puntos relevantes de la reforma es la incorporación de excepciones a la obligación de mezclar gasoil con biodiésel.

Entre los combustibles exceptuados se encuentran los destinados a:

  • Minería.

  • Embarcaciones marítimas y fluviales.

  • Combustibles de primer llenado.

  • Formulación de lodos de perforación en yacimientos.

  • Actividades antárticas.

  • Zonas frías de la Patagonia.

  • Centrales eléctricas.

Además, la autoridad de aplicación podría establecer nuevas excepciones mediante un acto debidamente fundamentado.

¿Cuándo comenzarían a aplicarse los cambios?

La reforma todavía no es ley. El proyecto fue aprobado por el Senado y deberá ser tratado por la Cámara de Diputados.

Si obtiene la sanción definitiva, comenzarán a aplicarse los nuevos porcentajes y las condiciones previstas para el bioetanol y el biodiésel, de acuerdo con los plazos establecidos en la normativa.

La discusión será seguida especialmente por las provincias productoras de caña de azúcar, maíz y oleaginosas, debido al posible impacto que una mayor utilización de biocombustibles podría generar sobre sus economías regionales y cadenas industriales.

En este contexto, la reforma busca redefinir el esquema de biocombustibles argentino y establecer nuevas reglas para una actividad vinculada tanto con la producción agroindustrial como con la transición energética.