Plantan 20.000 árboles nativos para restaurar bosques afectados por incendios en Chubut

FVSA

Más de 20.000 ejemplares de coihue fueron plantados en el Parque Provincial El Turbio, en Chubut, como parte de una nueva etapa de restauración ecológica destinada a recuperar áreas devastadas por los incendios forestales de 2015 y los ocurridos a fines de 2025. La intervención abarcó unas 20 hectáreas de una zona de alto valor de conservación ubicada en el sector del arroyo El Jara, cerca de Lago Puelo.

La iniciativa forma parte del componente de Restauración de Paisajes Forestales del proyecto ProCLIM-AR, liderado por Fundación Vida Silvestre Argentina, en el marco del Programa Integral de Manejo y Restauración de Grandes Áreas Afectadas por Incendios Forestales impulsado por la Secretaría de Bosques de Chubut. Además, contó con el apoyo logístico de la Fundación para Cuidar al Planeta y sus Habitantes a través del programa Reforestarg.

El área intervenida forma parte de una región especialmente afectada por el fuego durante la última década. En 2015, un gran incendio destruyó alrededor de 7.000 hectáreas de bosque nativo dentro del parque, mientras que en diciembre de 2025 otro evento de origen natural arrasó más de 3.100 hectáreas.

Recuperar el bosque andino patagónico

Los árboles plantados corresponden a coihues (Nothofagus dombeyi), una de las especies más representativas de los bosques andino-patagónicos. Los plantines, de aproximadamente un año y medio de edad, fueron producidos en el vivero provincial Lemu, ubicado en la localidad de El Maitén.

“Restaurar los bosques que fueron consumidos por los incendios llevará décadas de trabajo y esfuerzo. A través del proyecto ProCLIM-AR y el compromiso de las autoridades locales buscamos generar condiciones de recuperación a largo plazo y avanzar con acciones concretas en el corto plazo”, explicó Ariel Medina, especialista en bosques de Fundación Vida Silvestre Argentina.

El experto destacó que la plantación de especies nativas constituye una herramienta clave para recuperar la biodiversidad, proteger los recursos hídricos y reconstruir los paisajes naturales que caracterizan a la región cordillerana.

Por su parte, el secretario de Bosques de Chubut, Abel Nievas, señaló que la restauración forestal representa una inversión estratégica para el futuro ambiental, social y productivo de la provincia. “Restaurar el bosque hoy es garantizar mejores oportunidades para las generaciones que vendrán”, afirmó.

Una logística compleja para llegar a una zona remota

La campaña de restauración implicó uno de los operativos logísticos más desafiantes realizados en la región en los últimos años.

El equipo técnico recorrió cerca de 150 kilómetros por tierra desde Esquel hasta Lago Puelo, navegó otros 13 kilómetros en lancha dentro del Parque Nacional Lago Puelo, avanzó en tractor por sectores de difícil acceso y completó una travesía de 30 kilómetros a caballo y a pie hasta llegar al área de plantación. El traslado completo demandó casi dos días.

A esto se sumó el desafío de movilizar los 20.000 plantines hasta el sitio de restauración. El operativo fue coordinado por el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, que trasladó inicialmente las plantas desde el vivero Lemu hasta la base de brigada de El Hoyo. Desde allí, helicópteros aportados por la Agencia Federal de Emergencias permitieron completar el traslado hacia la zona de intervención.

La plantación estuvo a cargo de doce pobladores locales, acompañados por técnicos forestales, quienes trabajaron durante diez días distribuyendo los árboles en pequeños grupos o “bosquetes”. Esta técnica replica los patrones naturales de regeneración del bosque y aprovecha la protección que ofrecen los troncos quemados y la vegetación remanente frente al viento y la radiación solar.

Un plan de restauración con visión a largo plazo

La iniciativa se enmarca en una estrategia de recuperación con horizonte de 30 años destinada a restaurar más de 42.000 hectáreas afectadas por los incendios forestales registrados entre 2014 y 2015 en las zonas de Lago Puelo, El Turbio y Cholila.

Según destacó Nievas, la continuidad de las políticas públicas y el trabajo coordinado entre organismos provinciales, nacionales y organizaciones de la sociedad civil están permitiendo consolidar acciones concretas para la recuperación de los ecosistemas afectados.

“El acompañamiento permanente de las comunidades, instituciones y organizaciones comprometidas con la protección del patrimonio natural es fundamental para sostener estos procesos de restauración”, sostuvo el funcionario.

Cooperación internacional para enfrentar el cambio climático

El componente de Restauración de Paisajes Forestales forma parte del proyecto ProCLIM-AR, una iniciativa de cooperación entre Argentina y Alemania orientada a promover modelos de desarrollo resilientes al clima y con bajas emisiones de carbono.

El programa es implementado por un consorcio integrado por Fundación Vida Silvestre Argentina, la agencia alemana de cooperación GIZ, Fundación AVINA y ACDI, con la participación de organismos nacionales y provinciales vinculados a la conservación de la biodiversidad y la producción sostenible.

La plantación de estos 20.000 árboles representa un nuevo paso en la recuperación de uno de los ecosistemas más valiosos de la Patagonia y refleja la importancia de combinar planificación de largo plazo, inversión y trabajo conjunto para enfrentar los impactos crecientes de los incendios forestales.