Inversores presionan a Lundin Mining para que refuerce su estrategia climática y mejore la transparencia sobre emisiones
La minera canadiense Lundin Mining enfrenta una creciente presión de accionistas e inversores institucionales para ampliar y transparentar su estrategia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, en un contexto donde las exigencias ambientales sobre el sector minero se intensifican a nivel global.
La discusión se trasladará formalmente a la asamblea de accionistas prevista para el próximo 7 de mayo, donde se votará una propuesta impulsada por la organización SHARE (Shareholder Association for Research and Education), que reclama a la compañía la publicación de un plan climático más completo y detallado.
La iniciativa solicita que Lundin informe de manera integral cómo reducirá no sólo sus emisiones directas, sino también las vinculadas a toda su cadena de valor, conocidas como emisiones “Scope 3”.
El foco puesto en las emisiones Scope 3
Las emisiones Scope 3 representan uno de los principales desafíos para las compañías extractivas, ya que incluyen las emisiones generadas por proveedores, transporte, procesamiento y uso final de los productos comercializados.
A diferencia de las emisiones directas de las operaciones, estas son más complejas de medir y controlar, pero cada vez cobran mayor relevancia dentro de los estándares internacionales de sostenibilidad y de las exigencias de los fondos de inversión con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Desde SHARE sostienen que Lundin Mining se encuentra rezagada frente a otras grandes mineras canadienses que ya avanzaron con metas y reportes climáticos más robustos, especialmente en materia de Scope 3.
Según la organización, la falta de información detallada genera preocupación entre inversores que buscan evaluar riesgos climáticos y estrategias de transición energética dentro del sector minero.
La respuesta de la compañía
Por su parte, Lundin Mining asegura que ya viene desarrollando iniciativas destinadas a reducir emisiones y mejorar su desempeño ambiental en distintas operaciones.
Sin embargo, los accionistas que impulsan la resolución consideran que los datos actualmente publicados por la empresa continúan siendo insuficientes y carecen del nivel de detalle necesario para evaluar objetivos, plazos y mecanismos concretos de reducción de emisiones.
La discusión cobra relevancia adicional en momentos en que Lundin avanza en proyectos estratégicos en América Latina, entre ellos el desarrollo de Josemaría, en la provincia de San Juan, donde la compañía prevé iniciar la construcción en 2027 con una inversión superior a los USD 7.000 millones.
Al mismo tiempo, empresas vinculadas al grupo continúan expandiendo actividades exploratorias en Argentina, incluyendo nuevas perforaciones en Catamarca.
Un debate que sigue creciendo en minería
El resultado de la votación será seguido de cerca por el mercado financiero y por la industria minera internacional, ya que podría convertirse en un antecedente relevante sobre el grado de presión que los inversores están dispuestos a ejercer para exigir mayor transparencia climática.
Además, el caso refleja cómo las demandas vinculadas a sostenibilidad y descarbonización están ganando peso dentro del financiamiento de grandes proyectos mineros, incluso en compañías asociadas a la producción de minerales considerados clave para la transición energética global.