Río Negro se posiciona como eje exportador de GNL con un acuerdo clave para Vaca Muerta

Weretilnek

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, firmó en Buenos Aires un acuerdo de régimen fiscal y estabilidad regulatoria con los consorcios Southern Energy (SESA) y San Matías Pipeline, en un paso estratégico que consolida a la provincia como punto de salida de la energía de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.

La iniciativa marca un hito en la nueva etapa productiva del país, con impacto directo en la generación de empleo, el desarrollo de infraestructura y la dinamización de la economía regional.

Infraestructura clave para exportar gas al mundo

El proyecto contempla la instalación de dos buques de licuefacción en el Golfo San Matías, que permitirán transformar el gas natural en gas natural licuado (GNL) para su exportación. El primero comenzará a operar en septiembre de 2027, mientras que el segundo lo hará en el segundo semestre de 2028.

Como parte de esta iniciativa, se construirá un gasoducto de 471 kilómetros que conectará Vaca Muerta con la costa rionegrina, integrando toda la cadena de valor desde la producción hasta la exportación.

El acuerdo fue suscripto junto al presidente de Southern Energy y San Matías Pipeline, Rodolfo Freyre. “Es un antes y un después para Río Negro: nos vamos a convertir en la puerta de salida de la energía argentina al mundo”, afirmó Weretilneck, quien destacó el rol estratégico que asumirá la provincia en el desarrollo energético nacional.

Una apuesta conjunta para consolidar el GNL argentino

El proyecto se enmarca en una estrategia articulada entre Río Negro, Neuquén, el Estado nacional y el sector privado, con el objetivo de posicionar a Argentina como un exportador relevante de GNL.

El consorcio Southern Energy —integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG— prevé una inversión superior a los 15.000 millones de dólares para la operación de los buques, que tendrán una capacidad de producción de 6 millones de toneladas anuales de GNL.

Por su parte, San Matías Pipeline —con la misma composición accionaria— será responsable de la construcción y operación del gasoducto, pieza clave para abastecer de gas a las plantas de licuefacción.

Impacto económico y desarrollo local

El acuerdo generará ingresos directos para la provincia que se destinarán a infraestructura, servicios y mejora de la calidad de vida. Entre los beneficios previstos se destacan:

  • 55 millones de dólares en 20 años en concepto de canon, regalías y tasas de control.
  • 36 millones de dólares de aporte comunitario por única vez, destinados a seguridad, salud e inversiones locales.
  • Un aporte anual contingente vinculado al precio internacional del GNL, que permitirá incrementar los ingresos en función del desempeño del proyecto.

Además, se priorizará la contratación de trabajadores y proveedores locales, tanto durante la etapa de construcción como en la operación, impulsando empleo directo e indirecto en la región.

Compromisos ambientales y previsibilidad

El acuerdo también incorpora compromisos ambientales, como el monitoreo permanente de la zona costera del Golfo San Matías, con el objetivo de garantizar un desarrollo sostenible y el cuidado de los recursos naturales.

“Estamos generando las condiciones para que esta inversión se traduzca en trabajo real, más actividad económica y nuevas oportunidades, siempre priorizando a los rionegrinos”, subrayó el mandatario.

Con este paso, Río Negro se consolida como un nodo clave en el mapa energético argentino, integrando producción, transporte y exportación en un proyecto de escala global que busca posicionar al país en el mercado internacional del GNL.