Stefanía Sivori: “La leche sigue siendo uno de los alimentos más completos y con mayor densidad nutricional”
Cada 1 de junio se celebra el Día Mundial de la Leche, una fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con el objetivo de destacar la importancia de este alimento y promover el conocimiento sobre su aporte a la nutrición y la salud. En un contexto donde surgen nuevas tendencias de consumo y crecen los debates sobre los hábitos alimentarios, la leche continúa siendo uno de los alimentos más completos desde el punto de vista nutricional. En este marco entrevistamos a la nutricionista Stefanía Sivori quien analiza su rol en las distintas etapas de la vida, su contribución al desarrollo óseo y muscular, y los principales desafíos que enfrenta el sector frente a los cambios en las preferencias de los consumidores.
¿Cuál es el aporte nutricional de la leche en las distintas etapas de la vida humana?
Es un alimento completo y equilibrado, con una excelente densidad nutricional. Esto significa que aporta una gran cantidad de nutrientes en relación con su contenido calórico, algo especialmente importante en grupos vulnerables como los adultos mayores y en etapas de rápido crecimiento como la infancia y la adolescencia.
Durante el embarazo, por ejemplo, un vaso de leche contribuye a cubrir requerimientos de vitamina B12, un nutriente fundamental para el desarrollo del cerebro fetal. También aporta calcio, esencial para el crecimiento óseo, y proteínas de alta calidad necesarias para la formación de tejidos fetales y maternos.
En la infancia y la adolescencia, una adecuada nutrición resulta clave para alcanzar un óptimo estado nutricional y sostener un ritmo de crecimiento adecuado. En estas etapas, la leche se convierte en una gran aliada por su aporte de proteínas de buena calidad, necesarias para el desarrollo de tejidos y órganos, y por su contenido de calcio, el principal mineral involucrado en la formación de huesos fuertes y saludables.
¿Qué rol cumple la leche en una alimentación equilibrada y saludable?
La leche tiene una matriz nutricional única y muy completa. Además de aportar proteínas de alta calidad, contiene calcio, fósforo, vitamina D y vitamina B12, nutrientes que participan en múltiples funciones del organismo.
En la niñez y adolescencia, las demandas de calcio son especialmente elevadas debido al crecimiento. Si en estas etapas no se alcanzan las recomendaciones necesarias, ese déficit difícilmente pueda compensarse más adelante.
En la adultez y particularmente en el adulto mayor, la leche contribuye al mantenimiento de la masa muscular gracias a sus proteínas de alto valor biológico. También ayuda a preservar la salud ósea mediante el aporte de calcio, fósforo y vitamina D. Por otra parte, la vitamina B12 es clave para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, y su deficiencia es relativamente frecuente en personas mayores debido a una menor absorción asociada al envejecimiento.
¿Cómo influye el consumo de leche en el desarrollo óseo y muscular?
Aporta nutrientes fundamentales para el desarrollo y mantenimiento tanto del tejido óseo como del muscular. Una nutrición adecuada cumple un papel central en la salud de los huesos durante toda la vida.
Además del calcio, las proteínas y la vitamina D son componentes esenciales para mantener la estructura ósea y prevenir enfermedades como la osteoporosis. La leche reúne todos estos nutrientes y, además, es el alimento con mayor biodisponibilidad de calcio, lo que significa que el organismo puede absorberlo y aprovecharlo de manera muy eficiente.
Desde el punto de vista muscular, las proteínas lácteas —principalmente caseína y proteínas del suero— contienen todos los aminoácidos esenciales, incluida la leucina, un aminoácido clave para estimular la síntesis proteica muscular.
Por esta razón, la leche es considerada un alimento estratégico tanto para la recuperación después de la actividad física como para el mantenimiento de la masa muscular en adultos y adultos mayores.
La leche también suele asociarse con la saciedad. ¿Qué ventajas ofrece en el día a día?
Es un alimento muy práctico, versátil y fácil de incorporar a la alimentación cotidiana. Puede consumirse sola o formar parte de numerosas preparaciones.
Además, genera sensación de saciedad, lo que permite sostener la energía entre comidas y contribuir a una alimentación equilibrada. Esa combinación entre practicidad y valor nutricional la convierte en una opción muy conveniente para personas de todas las edades.
¿Cuáles son los principales desafíos actuales en torno al consumo de leche y sus derivados?
Uno de los desafíos más importantes es derribar algunos mitos que existen alrededor de los lácteos. En muchos casos, algunas personas reducen o eliminan su consumo sin realizar reemplazos nutricionales adecuados, lo que puede derivar en déficits de nutrientes esenciales como el calcio.
Un ejemplo frecuente es la intolerancia a la lactosa. Algunas personas tienen dificultades para digerir este azúcar natural de la leche y experimentan molestias digestivas. Sin embargo, abandonar completamente los lácteos no suele ser la mejor solución. Hoy existen productos sin lactosa que permiten disfrutar de los beneficios nutricionales de la leche sin generar malestar.
Otro fenómeno creciente es la sustitución de la leche por bebidas de origen vegetal. Si bien pueden formar parte de una alimentación saludable, es importante señalar que, salvo que estén fortificadas, no poseen un perfil nutricional equivalente al de la leche.
¿Qué tendencias observa actualmente en el mercado de los lácteos?
La innovación en la industria láctea está avanzando hacia productos cada vez más funcionales. Se desarrollan alternativas enriquecidas con vitaminas y minerales, con mayor contenido proteico y formulaciones orientadas a necesidades específicas.
También crece la oferta de productos vinculados a la salud digestiva, la inmunidad y el rendimiento físico, acompañando las demandas de consumidores que buscan alimentos con beneficios concretos para su bienestar.
¿Cuánta leche deberíamos consumir?
Las recomendaciones pueden variar según la edad, el estado fisiológico y las necesidades individuales. Sin embargo, las guías alimentarias suelen sugerir entre dos y tres porciones diarias de lácteos para cubrir adecuadamente los requerimientos de calcio, proteínas y otros nutrientes esenciales.
La leche, el yogur y los quesos forman parte de este grupo de alimentos y pueden combinarse de distintas maneras dentro de una alimentación equilibrada y saludable.
