Unipar celebra siete años de su Consejo Comunitario Consultivo con 35 proyectos de impacto social en Ingeniero White
El espacio de participación reúne a la empresa y a referentes barriales para impulsar iniciativas de salud, inclusión y desarrollo comunitario construidas a partir del diálogo y el trabajo colaborativo.
En un escenario en el que las empresas asumen un papel cada vez más activo en el desarrollo de las comunidades donde operan, Unipar consolidó una experiencia de participación que ya lleva siete años promoviendo el diálogo y la construcción conjunta de soluciones en Ingeniero White.
Se trata del Consejo Comunitario Consultivo (CCC), un espacio que reúne a la compañía con 20 referentes barriales y vecinos, quienes trabajan de manera colaborativa para identificar las principales necesidades de la comunidad y transformarlas en proyectos con impacto social.
Desde su creación, el Consejo se consolidó como un ámbito de escucha activa, intercambio y participación ciudadana, donde las iniciativas surgen de quienes conocen de cerca la realidad del territorio. La diversidad de perfiles, edades y experiencias de sus integrantes permitió generar propuestas orientadas a fortalecer el bienestar de la comunidad y mejorar la calidad de vida de los vecinos.
Los resultados reflejan el alcance de esta iniciativa. En estos siete años se impulsaron 35 proyectos comunitarios y 12 campañas de concientización en salud, consolidando un modelo de trabajo basado en la articulación entre la empresa, organizaciones sociales y actores locales.
Iniciativas construidas desde la comunidad
Uno de los programas más representativos es la Campaña de Abrigo, que cada invierno brinda asistencia a familias en situación de vulnerabilidad. Son los propios integrantes del Consejo quienes identifican las necesidades, seleccionan las organizaciones beneficiarias y coordinan la distribución de la ayuda junto con colaboradores de Unipar y otras instituciones de la comunidad.
Otra de las iniciativas emblemáticas es la campaña Octubre Rosa, desarrollada junto a organizaciones e instituciones locales para promover la prevención y la detección temprana del cáncer de mama mediante acciones de sensibilización y acceso a la información.
El trabajo conjunto también se refleja en Navidad Feliz, propuesta en la que los consejeros identifican a las familias que requieren acompañamiento y colaboran para que la asistencia responda a las necesidades particulares de cada hogar, fortaleciendo una red solidaria basada en el conocimiento del territorio.
Un espacio de escucha y compromiso
Para Manuela Fagundez, responsable del Consejo Comunitario Consultivo, el principal valor del espacio radica en transformar las inquietudes de la comunidad en acciones concretas.
«Lo más valioso del Consejo Comunitario Consultivo es que las ideas no quedan solamente en una conversación. Cada propuesta nace de personas que conocen profundamente a su comunidad y que se animan a compartir sus necesidades, preocupaciones y sueños. Nuestro desafío es trabajar juntos para transformarlos en acciones concretas. Ser testigos del impacto que generaron en la vida de las personas estos siete años es la mayor satisfacción», afirmó.
Por su parte, Vanessa Masante, representante de la agrupación Montañeros de Santa María, destacó el valor del trabajo colectivo para fortalecer el tejido social.
«El Consejo significa la unión de instituciones para construir una comunidad mejor. Trabajamos para que los chicos tengan oportunidades, aprendan valores y encuentren espacios de contención que contribuyan a su desarrollo», expresó.
Entre quienes integran el Consejo desde sus inicios se encuentra también Mónica Soto, quien definió la participación como una experiencia profundamente transformadora.
«Es un mimo y una caricia al corazón, porque sabés que vas a hacer algo para ayudar al vecino, a los chicos y a la gente grande. Ver la alegría de las personas cuando reciben una mano es impagable», sostuvo.
Un modelo de participación que se consolida
A siete años de su creación, el Consejo Comunitario Consultivo se consolidó como una herramienta de vinculación entre Unipar y la comunidad de Ingeniero White, promoviendo el diálogo permanente, la participación ciudadana y la construcción colectiva de soluciones.
La experiencia demuestra que la articulación entre empresas, vecinos e instituciones puede traducirse en proyectos concretos que fortalecen el desarrollo local, promueven la inclusión social y generan un impacto positivo y sostenido en el territorio.