AySA pone en marcha el esperado Sistema Riachuelo
En un hito histórico para el saneamiento argentino, Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) inauguró el Sistema Riachuelo, una megaobra de infraestructura que beneficiará directamente a 4,5 millones de personas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Se trata del primer sistema cloacal completo —recolección, tratamiento y disposición final— que se habilita en forma simultánea en el país, y representa la ampliación más significativa del sistema en los últimos 75 años.
Esta obra, considerada sin precedentes por su envergadura técnica, tecnológica y social, responde a una problemática estructural: la sobrecarga del sistema cloacal existente, con más de un siglo de antigüedad, y la necesidad urgente de reducir los riesgos sanitarios y ambientales vinculados a los efluentes sin tratamiento. Su puesta en funcionamiento marca un punto de inflexión para la Cuenca Matanza-Riachuelo, uno de los cursos de agua más contaminados del mundo.
El Sistema Riachuelo es una respuesta concreta al fallo de la Corte Suprema en la denominada “Causa Mendoza”, que ordenó a los gobiernos nacional, provincial y de la Ciudad de Buenos Aires, junto a empresas contaminantes, tomar medidas para sanear la cuenca. En ese marco, esta nueva infraestructura permitirá expandir redes cloacales, reducir la descarga de líquidos crudos y mejorar la calidad de vida de millones de personas.
La inversión total del proyecto alcanzó los 1.200 millones de dólares, financiados principalmente por el Banco Mundial y con aportes del Estado Nacional. Su impacto abarca a los municipios de Avellaneda, Esteban Echeverría, Hurlingham, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Morón, San Isidro, San Martín, Tres de Febrero, Vicente López y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además, abre la posibilidad de incorporar a 1,5 millones de nuevos usuarios con futuras obras de expansión en Almirante Brown, Presidente Perón y Quilmes, entre otros distritos.
Tres componentes clave para una solución integral
La ejecución del Sistema Riachuelo se dividió en tres grandes etapas o “lotes”:
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Lote 1: Colector Margen Izquierda, Desvío Bajo Costanera y obras complementarias. Incluyó 30 km de túneles de entre 80 cm y 4,5 metros de diámetro, construidos con tuneleras alemanas de última generación, que permiten recolectar los efluentes desde distintas zonas del AMBA.
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Lote 2: Planta Riachuelo. Ubicada en Dock Sud, esta planta de 250 x 400 metros realiza el tratamiento físico preliminar del agua cloacal mediante filtrado, desarenado y desengrasado. Tiene capacidad para procesar más de 2,3 millones de metros cúbicos diarios, el equivalente a siete estadios de fútbol o casi mil piletas olímpicas.
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Lote 3: Emisario Riachuelo. Es un túnel de 12 km de longitud y 4,3 metros de diámetro, ubicado a 40 metros de profundidad bajo el lecho del Río de la Plata. Allí se completa el proceso de tratamiento mediante una innovadora técnica de dispersión final con difusores, inédita a nivel mundial.
Impacto ambiental, sanitario y social
Con su inauguración, el Sistema Riachuelo no solo mejora la eficiencia del sistema cloacal del AMBA, sino que también contribuye de forma decisiva al saneamiento ambiental de una cuenca históricamente degradada. Al evitar el vertido directo de líquidos sin tratar, reduce riesgos sanitarios, mejora la calidad del agua del río y promueve condiciones de vida más dignas para millones de personas.
En palabras de sus impulsores, esta obra marca “un antes y un después” en la gestión del saneamiento en Argentina. Y se proyecta como una base fundamental para seguir ampliando el acceso a servicios esenciales, con mayor sustentabilidad y justicia ambiental.
