Comenzó la restauración de áreas afectadas por incendios forestales en Puerto Patriada

Puerto Patriada

En la Reserva Forestal de Usos Múltiples Lago Epuyén se iniciaron las primeras tareas de restauración con la plantación de especies nativas. El trabajo se realiza junto a las comunidades Cárdenas-Caucaman y Pulgar-Huentuquidel, que participaron en la definición de los sectores y en las jornadas de plantación.

En Puerto Patriada, dentro de la Reserva Forestal de Usos Múltiples Lago Epuyén, comenzaron las primeras tareas de restauración de áreas afectadas por incendios forestales. Las intervenciones se llevan adelante con el acompañamiento y compromiso de las comunidades Cárdenas-Caucaman y Pulgar-Huentuquidel, que participaron en la identificación y selección de los sectores a restaurar, así como en las jornadas de plantación.

Las acciones se desarrollan en el marco del componente de Restauración de Paisajes Forestales del proyecto “Promover vías de desarrollo bajas en carbono y resilientes al clima para Argentina” (ProCLIM-AR) y del Programa de Restauración de la Secretaría de Bosques de Chubut.

En el territorio de la Comunidad Cárdenas-Caucaman se plantaron 15.000 cipreses de la cordillera y 5.000 coihues, distribuidos en 28 hectáreas. En tanto, en territorio de la Comunidad Pulgar-Huentuquidel se plantaron 12.000 cipreses de la cordillera en una superficie de 10 hectáreas.

La selección de los sitios fue resultado de un proceso de consulta, diálogo y trabajo en territorio. Para definir las estrategias de restauración se combinaron los conocimientos de las comunidades sobre los lugares donde viven y desarrollan sus actividades con el análisis técnico de las áreas afectadas por los incendios.

De esta manera, se establecieron estrategias adaptadas a las características y necesidades de cada sector, con el objetivo de favorecer la recuperación de los ambientes afectados y el establecimiento de especies nativas.

La iniciativa articula el trabajo de distintos actores. La Secretaría de Bosques de Chubut tiene a su cargo la definición y coordinación de las intervenciones; la Fundación Vida Silvestre Argentina acompaña el proceso técnica y económicamente a través del proyecto ProCLIM-AR; mientras que la organización ReforestArg contribuye con los operativos de plantación en territorio.

“Restaurar un paisaje requiere mucho más que plantar árboles. Implica conocer el territorio, trabajar junto a quienes lo habitan y tomar decisiones que permitan que las especies nativas vuelvan a establecerse”, señaló Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.

En ese sentido, agregó: “La participación y el compromiso de las comunidades locales fue vital para realizar estas tareas y a su vez es fundamental para construir procesos de este tipo que puedan sostenerse en el tiempo”.

Desde la comunidad también destacaron el valor de la experiencia. Ana Cárdenas, integrante de la comunidad ancestral Ricardo Cárdenas-Caucamán, expresó: “Venimos de una semana muy linda, en la que plantamos 20.000 árboles nativos en nuestro territorio. Con mi familia estamos muy contentos y sentimos una gran satisfacción por haber podido participar de la plantación y dar los primeros pasos para restaurar nuestro lugar”.

“Nos alegra mucho poder trabajar en conjunto y avanzar en este tipo de procesos junto a los equipos de Fundación Vida Silvestre y la Secretaría de Bosques”, añadió.

Además de la plantación de especies nativas, los trabajos contemplan tareas de manejo destinadas a favorecer su establecimiento. Entre ellas se encuentra el control y eliminación de renovales de pino radiata, una especie exótica que se regeneró en distintos sectores afectados por los incendios.

“Estos 101.900 árboles son la muestra viva de que la unión hace a la fuerza. Confío en que vendrán millones de árboles más por plantar en conjunto”, destacó Tobias Merlo, director de ReforestArg.

Las acciones de restauración buscan avanzar en la recuperación de los paisajes forestales afectados, combinando la plantación de especies nativas con el conocimiento territorial de las comunidades y el acompañamiento técnico de las instituciones y organizaciones que participan del proceso.