Andrés Ferrero, de DEISA: “La gestión de residuos también puede generar eficiencia operativa”
La minería enfrenta el desafío de mejorar su eficiencia operativa al mismo tiempo que incorpora mayores exigencias ambientales. En ese contexto, la tecnología aplicada a la gestión de materiales y residuos adquiere un papel cada vez más relevante.
Con casi tres décadas de trayectoria, Desarrollo de Equipos Industriales S.A. (DEISA) desarrolla soluciones destinadas a acompañar distintas etapas de las operaciones mineras, desde el transporte y procesamiento de materiales hasta la compactación, valorización y tratamiento de residuos.
Para conocer esta propuesta, Futuro Sustentable dialogó con Andrés Ferrero, de DEISA.
¿Cómo está cambiando la gestión de residuos en la industria minera?
La gestión de residuos dejó de ser una instancia aislada de la operación. Hoy existe la necesidad de reducir volúmenes, optimizar el transporte y, cuando las características del material lo permiten, avanzar hacia su recuperación o valorización. Esto genera una oportunidad para integrar los objetivos ambientales con mejoras concretas en la eficiencia operativa.
¿Qué soluciones puede aportar la tecnología en este proceso?
Hay distintas necesidades y, por eso, es importante contar con soluciones adaptadas a cada operación. En DEISA trabajamos con transportadores y grandes estructuras para el movimiento de materiales a granel, trituradoras de pallets para procesar madera descartada, y equipos de compactación y enfardado que permiten reducir volúmenes y optimizar almacenamiento y transporte.
También contamos con reactores de compostaje rápido para el tratamiento de residuos orgánicos generados en campamentos y con removedores de compost destinados a la aireación y mezcla del material, además de aplicaciones vinculadas con la recuperación de suelos.
¿Qué impacto tiene el tratamiento de los residuos en origen?
Es un aspecto muy importante, especialmente en operaciones mineras alejadas de los centros urbanos. Reducir el volumen de los residuos antes de transportarlos permite aprovechar mejor los vehículos, disminuir movimientos y organizar de manera más eficiente los circuitos internos de gestión.
En el caso de la madera, por ejemplo, su trituración permite transformar un material descartado en biomasa o chips que pueden encontrar diferentes aplicaciones. Con los residuos orgánicos ocurre algo similar mediante el compostaje.
DEISA también incorporó nuevas capacidades de trituración. ¿En qué consiste esta ampliación?
En los últimos meses avanzamos junto con Harden Machinery Ltd. en una alianza estratégica vinculada con grandes equipos de trituración. Esto amplía nuestra capacidad para responder a proyectos que requieren procesar grandes volúmenes de materiales y nos permite abordar operaciones de mayor escala.
La combinación de ingeniería, fabricación y provisión de tecnología nos permite analizar cada proyecto de manera integral, considerando tanto las características de la instalación como las de los materiales que deben procesarse.
¿Qué importancia tienen la calidad y la gestión ambiental para estos proyectos?
Son aspectos centrales. DEISA cuenta con certificaciones ISO 9001 e ISO 14001, vinculadas respectivamente con nuestro sistema de gestión de calidad y con la gestión ambiental. Estas herramientas permiten establecer procedimientos y controles para acompañar las distintas etapas de los proyectos.
¿Hacia dónde apunta la evolución de estas soluciones?
La tendencia es avanzar hacia una gestión cada vez más integrada. No se trata solamente de disponer correctamente de un residuo, sino de analizar cómo reducirlo, acondicionarlo, transportarlo de manera eficiente y, cuando técnicamente sea posible, transformarlo en un recurso para otro proceso.
La incorporación de tecnología permite conectar operación y ambiente. Para la minería, esto significa una oportunidad para optimizar recursos, mejorar la logística y desarrollar alternativas de tratamiento y valorización acordes con las necesidades de cada proyecto.