Detuvieron a 12 activistas de Greenpeace tras una protesta contra la reforma de la Ley de Glaciares frente al Congreso de la Nación Argentina
Doce activistas de Greenpeace fueron detenidos tras realizar una acción directa en el ingreso principal del Congreso de la Nación Argentina, en el marco del debate en el Senado sobre la reforma de la Ley de Glaciares.
La intervención consistió en una protesta simbólica en la que los ambientalistas se sentaron sobre inodoros y desplegaron el mensaje explícito: “Senadores, no se c@gu*n en el agua”. Según informaron desde la organización, se trató de una acción de resistencia pacífica destinada a visibilizar lo que consideran un grave retroceso en materia de seguridad hídrica para el país.
Desde Greenpeace señalaron que la detención de manifestantes no violentos en el contexto de una discusión parlamentaria vinculada al agua como derecho resulta preocupante desde el punto de vista democrático.
“Nuestra protesta fue pacífica y tuvo un objetivo claro: advertir que esta reforma debilita los presupuestos mínimos que durante más de quince años protegieron los glaciares como reservas estratégicas de agua en Argentina. Lo que hoy se discute en el Senado no es un detalle técnico, sino la posibilidad de reducir el estándar nacional que garantiza que estas fuentes de agua dulce no queden sujetas a decisiones discrecionales de las provincias. Eso implicará un retroceso en la seguridad hídrica del país y en la protección de un bien común esencial”, sostuvo Diego Salas, director de programas de la organización.
De acuerdo con la entidad ambientalista, el proyecto en debate modifica el alcance de la protección sobre glaciares y ambiente periglacial, trasladando definiciones clave a las provincias y condicionando el resguardo de estos cuerpos de hielo a criterios de “función hídrica demostrable y relevante”. A su entender, esto introduce mayor discrecionalidad en decisiones que actualmente se encuentran amparadas por un criterio científico uniforme a nivel nacional.
Asimismo, advirtieron que reducir el alcance de la ley en un contexto de crisis climática y retroceso glaciar incrementa la vulnerabilidad hídrica de amplias regiones del país, donde el deshielo cumple un rol central en la regulación de caudales y en el abastecimiento de agua para ecosistemas, consumo humano y actividades productivas.
Desde la organización remarcaron que la protección de los glaciares fue una conquista social sostenida durante años por miles de personas en defensa del agua como bien común, y sostuvieron que cualquier modificación que implique retroceder en ese estándar debe ser evaluada con máxima responsabilidad institucional.
“La protección de los glaciares no es una consigna, es una decisión estratégica y una política de Estado sobre el agua que necesita la Argentina en las próximas décadas. Esperamos que el Congreso esté a la altura de esa responsabilidad histórica y no retroceda en un estándar que la propia sociedad ayudó a construir”, concluyó el vocero.